Salta

El incendio cerca del aeródromo de Cafayate consumió 80 mil litros de agua

Bomberos Voluntarios de Cafayate trabajaron durante más de diez horas para contener un incendio que amenazó viviendas, paneles solares y un depósito con garrafas de gas.

Un importante incendio registrado en las inmediaciones del aeródromo de Cafayate movilizó a gran parte de los Bomberos Voluntarios y demandó un operativo que se extendió hasta la madrugada. Las llamas consumieron cerca de dos hectáreas de bosque nativo y obligaron a utilizar alrededor de 80 mil litros de agua para evitar que el fuego avanzara hacia sectores habitados.

El jefe operativo del cuartel San Juan de Dios, Manuel López, brindó detalles sobre el despliegue realizado y advirtió sobre las dificultades que enfrentaron los equipos de emergencia debido al deterioro de la red urbana de hidrantes.

El operativo comenzó después de las 16 horas, cuando el fuego empezó a propagarse rápidamente sobre el lateral de la pista de aprendizaje del aeródromo. La combinación de sequía, altas temperaturas y fuertes ráfagas de viento favoreció el avance de las llamas sobre uno de los últimos pulmones verdes de los Valles Calchaquíes.

Ante la magnitud de la emergencia, el cuartel desplegó a 21 efectivos y dejó únicamente una guardia mínima en la base para atender cualquier contingencia en el área urbana. Las tareas de extinción, enfriamiento y control de cenizas se extendieron de manera ininterrumpida hasta las dos de la madrugada del día siguiente.

Momentos críticos del incendio

Uno de los momentos más críticos se produjo cuando los bomberos detectaron un contenedor utilizado como oficina y depósito de una empresa de vuelos aerostáticos. En su interior encontraron ocho garrafas de gas butano expuestas a las altas temperaturas. Dos de los cilindros ya presentaban pérdidas a través de las válvulas de alivio, un mecanismo que evitó una posible explosión.

Según indicó, el trabajo coordinado permitió asegurar el perímetro antes de que el fuego alcanzara viviendas cercanas.

Para contener el incendio fue necesario utilizar un enorme volumen de agua. El referente de Bomberos destacó la colaboración de las fuerzas de seguridad y de los responsables de los pozos de abastecimiento, aunque remarcó que la infraestructura de la ciudad no está preparada para responder a emergencias de esta magnitud.

Además de la baja presión en la red, López señaló que muchos hidrantes están tapados por construcciones o vehículos y otros presentan un marcado deterioro en sus llaves de acceso, lo que dificulta su utilización en situaciones críticas.

Finalmente, desde el cuartel reiteraron el pedido a la comunidad para evitar la quema de pastizales y residuos. Advirtieron que estas prácticas, sumadas a la temporada de sequía y a los intensos vientos, incrementan el riesgo de incendios y ponen en peligro el escaso monte nativo que aún se conserva en la región.

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