Familia desalojada en San Luis sigue a la intemperie y denuncia falta de justicia en Cafayate
Romina Ramos, integrante de una de las familias desalojadas el 26 de agosto en Cafayate, aseguró que continúan viviendo a la intemperie mientras resguardan el terreno. También cuestionó el accionar de la Justicia.
Romina Ramos es una de las integrantes de la familias desalojadas el 26 de agosto en la zona de San Luis, en Cafayate. Desde entonces, permanece junto a sus familiares a la intemperie y resguarda el terreno.
La mujer cuestionó el funcionamiento de la Justicia y aseguró que el conflicto se arrastra desde hace dos años. “Aquí en Cafayate no existe la justicia y si existe es para los terratenientes o los que tienen poder y dinero”, sostuvo.
Ramos explicó que la familia permanece en el lugar para evitar que las tierras sean vendidas mientras continúa la disputa por la propiedad. Según relató, el terreno forma parte de una herencia familiar y existen diferencias entre los presuntos herederos.
La familia cuestiona el desalojo y reclama respuestas
La mujer recordó que el conflicto ya había derivado en un desalojo en 2024. “Cuando nos desalojaron por primera vez en 2024 eran 260 efectivos policiales para sacar a 18 personas entre esas 18 personas había 4 niños”, afirmó.
Ramos también cuestionó la forma en que fueron señalados durante el conflicto. “Nos quieren hacer pasar por usurpadores”, manifestó. Además, aseguró que durante el operativo hubo un importante despliegue policial: “Había oficiales de infantería y gopar”.
La integrante de la familia sostuvo que el desalojo afectó especialmente a sus hijos. “Me han amenazado en quitarme a mis hijos para que los retire Defensoría de Menores”, afirmó. También describió la situación actual con una frase breve: “Vivo con medio”.
En medio del conflicto, Ramos señaló que recibió una vivienda del Instituto Provincial de Vivienda. “Yo me inscribí en el IPV y me otorgaron una casa hace poco y ahí están mis hijos”, explicó. Sin embargo, aseguró que continúa en el terreno junto a otros familiares para resguardarlo.
La familia sostiene que el conflicto tiene como trasfondo el reclamo por tierras y cuestiona el avance de posibles proyectos turísticos en la zona. Ramos afirmó que buscan respuestas sobre la propiedad y que el caso no quede sin resolución.



