Guachipas: el dolor de las familias de los brigadistas persiste 12 años después de la tragedia en El Acheral
Omar Valdez, padre de una de las víctimas, cuestionó el desenlace judicial y recordó que las familias debieron luchar durante años para cobrar las indemnizaciones.
En diálogo con Nuevo Diario, también advirtió sobre la falta de personal en Defensa Civil.
Al cumplirse doce años de la tragedia de Guachipas, en la que cuatro brigadistas de Defensa Civil de Salta perdieron la vida mientras combatían un incendio forestal, hoy se realizará un homenaje en su memoria en el Monumento de la Valentía, ubicado sobre avenida Bolivia.
A más de una década de aquel episodio, la causa judicial está cerrada, no quedaron responsables condenados y el dolor de las familias permanece intacto.
Omar Valdez, padre de Mauricio, uno de los jóvenes fallecidos, habló con Nuevo Diario sobre el camino recorrido desde aquel 28 de octubre de 2014, el resultado del juicio y las dificultades que debieron atravesar para conseguir las indemnizaciones.
También se refirió al homenaje que se realizará y reclamó al Gobierno provincial mayor atención a las condiciones de trabajo de los brigadistas. “Todo quedó ahí, como si los chicos se hubieran mandado solos. Ellos venían a apagar el incendio y, como ustedes saben, en el juicio se dictaminó una cosa, después se hizo otra y quedó todo en nada”, expresó Valdez al recordar el proceso judicial que se prolongó durante varios años.
Juicio sin condenados
La tragedia ocurrió en el cerro El Acheral, en el paraje Las Juntas, a unos 35 kilómetros de Guachipas.
Mauricio Valdez, de 27 años; Martín Albarracín, de 27; Víctor Ferreyra, de 37, y Matías Vilte, de 22, integraban el operativo destinado a combatir un incendio forestal de gran magnitud cuando quedaron atrapados por las llamas.
El fuego se había iniciado varios días antes y se extendió por una zona serrana de difícil acceso.
El 28 de octubre de 2014, las condiciones del incendio se agravaron y los cuatro trabajadores perdieron la vida mientras intentaban contener su propagación.
La investigación judicial puso bajo la lupa las condiciones en las que trabajaban los brigadistas, los elementos de seguridad disponibles, la organización del operativo y las responsabilidades de quienes estaban a cargo de las tareas.
En octubre de 2019, cinco años después de las muertes, comenzó el juicio contra tres funcionarios y exfuncionarios de Defensa Civil: Víctor Jesús de Ola Castro, Roberto Durnelli y Víctor César Dagún.
El 8 de noviembre de ese año, el juez Diego Rodríguez Pipino condenó a Dagún a un año de prisión de ejecución condicional y dos años de inhabilitación especial para ejercer funciones públicas, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Los otros dos acusados fueron absueltos por el beneficio de la duda.
Sin embargo, en agosto de 2021, el Tribunal de Impugnación revocó la condena contra Dagún y dispuso su absolución.
De esta manera, el proceso penal terminó sin responsables condenados por la tragedia.
Para Valdez, ese desenlace dejó una profunda sensación de injusticia. Su cuestionamiento apunta a que las muertes ocurrieron mientras los jóvenes cumplían tareas de servicio y, pese al proceso judicial, no se establecieron responsabilidades penales definitivas.
Las indemnizaciones también se debieron reclamar
La situación laboral de los brigadistas fue uno de los puntos centrales de la investigación.
Mientras Ferreyra y Albarracín pertenecían a la planta permanente de la administración pública, Mauricio Valdez y Matías Vilte trabajaban bajo contratos.
Durante el proceso judicial también se conoció que estos últimos habían sido contratados para tareas de recuperación de espacios públicos, aunque eran destinados al combate de incendios forestales.
Esta diferencia laboral tuvo consecuencias para las familias después de las muertes.
“Ferreyra y Albarracín tenían seguros de vida que se les pagaron. Ellos eran de planta y Vilte y mi hijo no, ellos estaban contratados”, explicó Valdez.
En la sentencia de 2019, la Justicia ordenó que el Estado provincial indemnizara a las familias de Mauricio Valdez y Matías Vilte por daños materiales y morales.
Los montos establecidos entonces fueron de nueve millones y seis millones de pesos, respectivamente, más los intereses correspondientes.
Sin embargo, el reconocimiento judicial no significó un cobro inmediato.
Según relató el padre de Mauricio, las familias tuvieron que continuar reclamando para que se hicieran efectivos los pagos. “También tuvimos que pelearla dos años más o menos para que se pudiera hacer efectivo eso”, sostuvo.
Valdez confirmó que finalmente ambas familias recibieron las indemnizaciones. La reparación económica permitió cerrar esa instancia del conflicto, pero no modificó el malestar por el resultado del proceso penal.
El dolor que permanece y los hijos que quedaron más allá de los expedientes judiciales, el paso del tiempo no borró las consecuencias de la tragedia en las familias de los cuatro trabajadores. Valdez contó que su vida continúa atravesada por la ausencia de Mauricio y por la responsabilidad afectiva que siente hacia los tres hijos que dejó su hijo. “Los sentimientos siempre están. Seguimos sobrellevando todo, viendo por los que quedaron. Por ejemplo, yo tengo mis tres nietos que me dejó mi hijo y hay que ver por ellos”, expresó. “La persona no está y el sentimiento sigue intacto”, agregó.
Para las familias, cada aniversario representa una oportunidad de recordar a quienes perdieron la vida, pero también de mantener presente lo ocurrido y las circunstancias en las que fueron enviados a combatir el incendio.
Este año, el homenaje tendrá además una ausencia especialmente dolorosa: la madre de Matías Vilte, quien falleció en 2025, apenas un día después del acto conmemorativo por el undécimo aniversario de la tragedia.
Homenaje en el Día Provincial del Brigadista Forestal
Este miércoles 28 de octubre, a las 10, se realizará el acto conmemorativo por el Día Provincial del Brigadista Forestal, en el monumento ubicado en la intersección de las avenidas Bolivia y Robustiano Patrón Costas, en la zona norte de la ciudad de Salta.
La ceremonia coincidirá con el duodécimo aniversario de la tragedia de Guachipas y reunirá a familiares de las víctimas, autoridades, integrantes de los cuerpos de bomberos, bomberos voluntarios y efectivos policiales.
En esta oportunidad, además, se inaugurará un enrejado de protección del monumento, una obra que las familias reclamaban desde hace años debido a los daños ocasionados por actos de vandalismo.
“En los primeros tiempos, cuando lo habían instalado, rompieron los brazos del monumento y otras cosas. Nosotros veníamos pidiendo el enrejado, pero nunca se nos daba. Por fin ahora hemos logrado eso”, relató Valdez.
Según explicó, la colocación de la estructura fue posible después de reiteradas gestiones ante Defensa Civil y la Municipalidad.
La conmemoración busca reconocer la labor, el compromiso y la valentía de quienes trabajan en la protección de la vida y el ambiente.
Para los familiares de las víctimas, también representa una oportunidad de mantener viva la memoria de los cuatro trabajadores que murieron en cumplimiento de sus funciones.
“Que no descuiden a los muchachos que están trabajando”
Al recordar a su hijo y a los otros tres brigadistas, Valdez también puso el foco en las condiciones actuales de quienes deben enfrentar incendios forestales y otras emergencias.
Advirtió que Defensa Civil continúa teniendo una dotación insuficiente de trabajadores y pidió al Gobierno provincial que refuerce el personal destinado a estas tareas. “Que no descuiden a los muchachos que están trabajando actualmente en brigada y que el Gobierno también dé personal, porque en Defensa Civil está haciendo falta. Tienen muy poca gente y lamentablemente el Gobierno no está poniendo énfasis en esto”, manifestó.
Su planteo recupera una de las preocupaciones que acompañaron a las familias desde la tragedia: la necesidad de que quienes son enviados a combatir el fuego cuenten con los recursos humanos, la preparación y las condiciones de seguridad necesarias. Antes de finalizar la entrevista, Valdez dejó un mensaje para sus tres nietos, que resume el sentido personal de cada aniversario y del reclamo que sostuvo durante estos doce años. “Que nunca se olviden de su papá”, expresó.
Cuando las familias vuelvan a reunirse frente al monumento, el recuerdo de Mauricio Valdez, Martín Albarracín, Víctor Ferreyra y Matías Vilte estará acompañado por una realidad que no cambió: doce años después de sus muertes, la tragedia de Guachipas no tiene condenados.


