Judiciales salteños reclaman mejoras salariales y advierten que “hoy están entre los peores pagos del país”
El secretario general de la Agremiación Judicial de Salta, Matías Aramayo, explicó los motivos del estado de alerta y movilización que llevan adelante los trabajadores del Poder Judicial provincial y aseguró que el reclamo central pasa por una mejora salarial acorde a las responsabilidades que tienen los empleados judiciales.
En diálogo con Fenómeno Barrial, Aramayo señaló que las movilizaciones realizadas en distintas ciudades judiciales de la provincia surgieron luego de varias asambleas y presentaciones realizadas por el gremio.
“Queríamos demostrar y mostrar cuál es el reclamo. Esto se resume a algo muy sencillo: hoy por hoy, a través de los datos de la Federación Judicial Argentina, los empleados judiciales son de los peores pagos del país”, sostuvo.
El dirigente aclaró que la comparación no se realiza con distritos con realidades económicas diferentes, sino con provincias cercanas como Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y Chaco, donde, según indicó, los trabajadores que cumplen funciones similares tienen mejores salarios.
Reclamo por salarios y nuevas demandas laborales
Aramayo explicó que los trabajadores judiciales tienen una modalidad particular de negociación, ya que su ámbito de discusión salarial involucra a la Corte de Justicia y al Ministerio Público, además de las mesas generales donde participan otros sectores estatales como educación y salud.
“Nosotros necesitamos comenzar a discutir situaciones específicas. Estamos en un cambio de varias cosas en la Justicia”, señaló, al referirse al proceso de transformación que atraviesa el sistema judicial.
En ese sentido, destacó que actualmente se avanza hacia la digitalización de expedientes y una nueva organización interna de los juzgados.
“Estamos saliendo del papel para ir a expedientes digitales. Entonces necesitamos también remuneración y capacitaciones para poder hacer frente a este servicio que brindamos los judiciales”, afirmó.
El gremialista sostuvo que la modernización del sistema requiere trabajadores preparados y con condiciones laborales adecuadas, ya que la Justicia es uno de los organismos que recibe el impacto directo de los conflictos sociales.
“En momentos de crisis sociales como los que venimos pasando, de violencia y problemas económicos, el organismo que más se llena de trabajo es la administración de Justicia. Nosotros somos el receptáculo de todos esos conflictos: robos, problemas intrafamiliares, deudas, cuestiones comerciales”, explicó.
“Un empleado judicial no puede estar pensando cómo llegar a mitad de mes”
Uno de los puntos centrales del reclamo está relacionado con los salarios iniciales dentro del Poder Judicial. Aramayo aseguró que existe una percepción equivocada sobre los ingresos de los trabajadores judiciales.
“Tenemos que salir de ese mito urbano de que el empleado de la Justicia es bien pagado”, manifestó.
Según los datos mencionados por el dirigente, en febrero de este año un trabajador que recién ingresaba tenía salarios de bolsillo cercanos a los 800 mil pesos. “Servicios generales arrancaba en febrero-marzo con 815 mil pesos. Un administrativo, 871 mil”, detalló.
También cuestionó la situación de los empleados contratados. “Hoy tenemos compañeros con 13 años de antigüedad de contrato. No tienen una relación formal concreta porque todos los años tienen que renovar su contrato”, indicó.
Además, mencionó casos de trabajadores contratados con ingresos inferiores: “Estaban cobrando 806 mil pesos y 754 mil pesos si entraban en servicios generales”.
Para Aramayo, estos salarios dificultan el desempeño diario de los trabajadores.
“Necesitamos que el compañero judicial no esté pensando en cómo llegar a mitad de mes, sino en cómo brindar un mejor servicio a la gente que busca soluciones en la Justicia”, expresó.
Pedido de diálogo con la Corte
Tras las movilizaciones realizadas en toda la provincia, el secretario general de la Agremiación Judicial confirmó que hubo un primer acercamiento con autoridades judiciales.
Según explicó, la doctora Ada Zunino convocó al gremio y manifestó su disposición a trabajar sobre la situación planteada por los trabajadores.
“Nos comentó que va a comenzar a trabajar, que comparte la situación crítica que tenemos por el sueldo y la falta de poder adquisitivo, y se comprometió a comenzar a trabajar”, señaló Aramayo.
El dirigente destacó la apertura al diálogo, aunque remarcó que el objetivo del sector es lograr una recomposición que permita mejorar las condiciones salariales y laborales de quienes integran el Poder Judicial.
“No estamos pidiendo nada extraordinario. Estamos pidiendo tener sueldos dignos que permitan llegar, por lo menos, a la canasta básica”, concluyó.



