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El 8 de julio de 2005, Tiffany Cole, de 23 años, aprovechó la confianza que había construido durante años con la pareja para asaltarlos junto a otros tres cómplices. Las víctimas fueron obligadas a entregar sus ahorros antes de ser asesinadas en un crimen que conmocionó a Estados Unidos.
Durante años, Reggie y Carolyn Sumner abrieron las puertas de su casa a Tiffany Cole. La habían conocido cuando era apenas una adolescente, mientras vivían en el mismo complejo de departamentos en Carolina del Sur, en Estados Unidos.
Con el paso del tiempo, el vínculo se volvió tan cercano que la trataban como si fuera una hija. Incluso, cuando el matrimonio se mudó a Florida para disfrutar de su jubilación, nunca perdieron el contacto con la joven.
Según reconstruyó la investigación, Carolyn mantenía con Tiffany una relación casi maternal. La invitaban con frecuencia a su casa, la ayudaban cuando lo necesitaba y siempre se escribían o se llamaban para ponerse al día. La joven conocía perfectamente sus rutinas, sabía que tenían ahorros y también estaba al tanto de la confianza que los dos depositaban en ella.
En paralelo, Tiffany comenzó una relación con Michael Jackson -un chico que no tenía relación con el cantante del mismo nombre- y se hizo amiga de Alan Wade y Bruce Nixon. Entre los cuatro empezaron a planificar un robo que tenía como principal objetivo quedarse con el dinero de Reggie y Carolyn.
Un plan macabro
El 8 de julio de 2005, Tiffany llamó a Carolyn para avisarle que “estaba de paso” por Jacksonville, donde vivía junto a su marido, y preguntarle si podía visitarlos. Los jubilados aceptaron sin sospechar absolutamente nada.
Cuando la joven llegó a la casa no estaba sola. Sus tres cómplices irrumpieron poco después y atacaron a la pareja. Los ataron, los amenazaron con armas y comenzaron a exigirles información sobre sus cuentas bancarias y sus tarjetas.
La banda les robó dinero, joyas y distintos objetos de valor. Sin embargo, el grupo temía que las víctimas pudieran identificarlos ante la policía, por lo que decidió llevárselos de la casa.
Los delincuentes trasladaron a las víctimas en vehículos hasta una zona boscosa del condado de Charlton, en el estado de Georgia, a más de una hora de Jacksonville. Allí ya habían preparado una fosa.
Con las manos atadas y la cabeza tapada, Reggie y Carolyn fueron obligados a ingresar al pozo. Luego, los agresores comenzaron a taparlos con tierra mientras todavía seguían con vida. Las autopsias determinaron posteriormente que ambos murieron por asfixia.
Después del crimen, los cuatro responsables usaron las tarjetas bancarias del matrimonio para retirar miles de dólares en distintos cajeros automáticos.
La investigación
La desaparición del matrimonio preocupó rápidamente a familiares y amigos, quienes advirtieron que era completamente extraño que ninguno respondiera llamados ni mensajes.
Los investigadores encontraron la casa revuelta y comprobaron movimientos bancarios realizados después de la desaparición. Las cámaras de seguridad de distintos cajeros registraron las extracciones de dinero y permitieron seguir el rastro de los sospechosos.
Las pistas llevaron rápidamente hasta Tiffany Cole, quien era una de las pocas personas ajenas al círculo familiar que conocía en detalle la vida de los Sumner. Poco después, la policía detuvo también a Jackson, Wade y Nixon.
Durante la investigación, los cuatro intentaron minimizar su participación y responsabilizarse entre ellos. Sin embargo, la evidencia reunida por la fiscalía -entre ella registros bancarios, imágenes de cámaras de seguridad y distintos testimonios- permitió reconstruir el plan completo y demostrar que el crimen había sido cuidadosamente organizado.
La condena
En 2007 comenzó el juicio contra los cuatro acusados. La fiscalía sostuvo que Tiffany había utilizado el vínculo de confianza que mantenía con el matrimonio para facilitar el robo y que tuvo un rol fundamental en toda la planificación.
Los jurados la declararon culpable de dos cargos de asesinato en primer grado, además de secuestro y robo. En 2008 recibió la pena de muerte, al igual que Alan Wade, mientras que Michael Jackson y Bruce Nixon fueron condenados a prisión perpetua.
Sin embargo, la situación judicial de Tiffany cambió años después. En 2016, la Corte Suprema de Estados Unidos resolvió en el fallo Hurst v. Florida que el sistema utilizado en Florida para imponer la pena de muerte era inconstitucional, ya que otorgaba demasiado poder al juez en lugar del jurado.
A partir de esa decisión, numerosos condenados obtuvieron una revisión de sus sentencias. Entre ellos estuvo Tiffany Cole, cuya condena a muerte fue anulada en 2017
Durante un nuevo proceso de sentencia, la fiscalía volvió a pedir la pena capital, pero el jurado no alcanzó la unanimidad requerida por la legislación vigente. Finalmente, la Justicia la condenó a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Fuente: TN


