Malestar y pases de factura en el Gobierno tras el fracaso de la ley de Tierras en el Senado
El retiro obligado del capítulo de reforma de la ley de Tierras que impulsaba Javier Milei desencadenó una andanada de pases de factura cruzados dentro del Gobierno. La postura oficial fue apuntar todos los cañones contra Victoria Villarruel. Sin embargo, por debajo corrían los cuestionamientos entre los propios campamentos libertarios.
“Son negociaciones, puede pasar”, dijeron cerca del Presidente. No obstante, la jefa de los libertarios en el Senado, Patricia Bullrich, no salió indemne. Tampoco el autor del proyecto, Federico Sturzenegger. Ni los principales asesores de Karina Milei, la dupla de los Menem.
Desde el entorno de los Menem culparon a Bullrich por “venderle” a la cúpula que estaban los votos. No solo en la mesa política dos días antes de la sesión, sino desde la semana previa. “Aparentemente no sabe porotear”, dijo, picante, un funcionario de LLA.
Por otro lado, las Fuerzas del Cielo enfocaron la mira en los operadores riojanos de Karina Milei, que tuvieron intervención en las negociaciones con los gobernadores. Desde ese sector cuestionaron la estrategia electoral de la secretaria general, que no definió aún acuerdos concretos con los mandatarios provinciales de cara a 2027.
Asimismo, cerca de Karina Milei hay un fuerte malestar con Sturzenegger, que viene de largo. “Mandan proyectos demasiado grandes y ambiciosos”, se quejaron en el bloque libertario.
Un senador libertario bajo la lupa opositora
A los malestares internos se sumó otro problema. La oposición kirchnerista presentó una impugnación contra el senador Joaquín Benegas Lynch, muy cercano al Presidente, luego de trascender que forma parte de una empresa dedicada a la venta de tierras a extranjeros. “Nosotros también tenemos que ser más prolijos”, espetó un funcionario mileísta.
El horizonte: la ley de Propiedad Privada sigue viva
Pese a los múltiples malestares, no se esperan represalias ni mea culpas en público. En Balcarce 50 cerca de Karina Milei se mostraban optimistas de cara a la sesión del día siguiente. “La ley que importa es la de Propiedad Privada y se va a tratar. Siempre en las leyes hay que negociar”, dijeron.
Por lo tanto, el Gobierno buscará redireccionar la agenda hacia reformas estructurales más acotadas, como la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, mientras intenta recomponer vínculos con los aliados provinciales de cara a la batalla electoral de 2027.
Fuente: Infobae



