Salvador Mazza comenzó a registrar las voces de los veteranos de la Guerra de Malvinas
La localidad inició una nueva etapa del programa “Geografías, Memorias y Semblanzas de Malvinas. Un límite al Olvido”. La iniciativa busca preservar los relatos de excombatientes salteños y ampliar un Banco de Voces destinado a mantener viva la memoria de quienes participaron del conflicto de 1982.
Salvador Mazza inició este lunes el registro audiovisual de Voces y Semblanzas de Malvinas, una propuesta orientada a conservar los testimonios de los veteranos de guerra del norte provincial. La actividad forma parte de las políticas de reparación histórica y preservación de la memoria impulsadas por el Gobierno de Salta.
La jornada correspondió a la segunda etapa del programa “Geografías, Memorias y Semblanzas de Malvinas. Un límite al Olvido”, desarrollado a través del Archivo Provincial de la Memoria de la Subsecretaría de Derechos Humanos. El objetivo consiste en conformar un Banco de Voces con relatos que permitan reconstruir las experiencias personales de los excombatientes.
El primer testimonio estuvo a cargo de Pedro Alberto Medina, quien recordó su experiencia como joven de 21 años del interior salteño cuando la Guerra de Malvinas atravesó su vida. Durante la jornada también brindaron sus relatos los veteranos Jorge Vaca, Dalmacio Fernández y José Hernandorena.
“Construir este proceso de reparación histórica de manera colaborativa nos produce una enorme satisfacción y agradecimiento con el intendente Subelza y con el equipo de prensa”, expresó la directora del Archivo Provincial de la Memoria, Alba Fernández.
Un archivo para preservar la memoria de Malvinas
El proyecto cuenta con la colaboración del equipo de prensa de la Municipalidad de Salvador Mazza, que participa de la producción y registro de los testimonios. Esta articulación permite sumar material audiovisual y avanzar en la conservación de las historias de los protagonistas del conflicto bélico.
Fernández destacó que el trabajo también apunta a “construir un límite al olvido” mediante el resguardo y la digitalización de la memoria. Además, señaló que la iniciativa permite federalizar estos relatos y reforzar el compromiso social con los veteranos y sus familias.
Por su parte, el jefe de Prensa municipal, Luciano Arellano, valoró la posibilidad de participar en la experiencia. “Para nosotros es una experiencia gratificante que nos permite empatizar con nuestros veteranos de guerra, que son nuestros vecinos”, afirmó. También sostuvo que el registro permite a las nuevas generaciones acercarse a una historia que ocurrió antes de su nacimiento.
El Banco de Voces busca así que la palabra de quienes vivieron la Guerra de Malvinas permanezca disponible para las próximas generaciones y contribuya al reconocimiento de los protagonistas y a la construcción colectiva de la memoria.



