La Selección argentina cumplió ayer un nuevo entrenamiento en Kansas y el entrenador Lionel Scaloni comenzó a despejar las principales incógnitas de cara al duelo del viernes frente a Cabo Verde, por los 16avos de final del Mundial 2026.
La mejor noticia para el cuerpo técnico fue la recuperación de Cristian Romero, quien había terminado con un golpe en una de sus rodillas durante el encuentro frente a Austria. El defensor trabajó con total normalidad por segundo día consecutivo y estará a disposición para integrar la formación titular.
En defensa también parece haber una definición en el lateral izquierdo. Nicolás Tagliafico, ya recuperado de la molestia física que lo había marginado, le saca ventaja a Facundo Medina y todo indica que volverá al equipo después de sumar minutos en el partido frente a Jordania, que Argentina disputó con una formación alternativa.
La principal incógnita continúa situada en el ataque. Lionel Messi tiene su lugar asegurado, pero todavía resta definir quién lo acompañará: Lautaro Martínez y Julián Álvarez mantienen una disputa mano a mano por el puesto.
En cuanto al resto del equipo, Scaloni mantendría la base de esta Copa del Mundo, por lo que la probable formación de la Selección argentina sería con: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Romero, Lisandro Martínez y Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Thiago Almada; Messi y Lautaro Martínez o Álvarez.
Solicitaron más entradas a la FIFA
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, reveló que está en diálogo con la Federación Internacional de Fútbol Asociación para atender la creciente demanda de entradas por parte de los hinchas para el partido de 16avos entre Argentina y Cabo Verde.
“Hablamos con FIFA, seguramente las entradas de los que compraron anticipadamente saldrán a la venta y podrá ir más gente. Viajaron 50 mil personas sin entrada… pero es lo que genera la Selección, así que hay que tratar de ayudar a la mayor cantidad posible”, indicó Tapia, con la esperanza de que pueda concretarse.
En el torneo que batió récords de asistencia, con 4,6 millones de espectadores en los primeros 72 partidos de la fase de grupos, los argentinos sufren la falta de entradas y los precios alcanzan precios exorbitantes.
La FIFA estrenó en esta Copa del Mundo un nuevo sistema que permite la reventa, algo habitual y legal en los Estados Unidos. En la página oficial, una platea para el viernes arrancan en un piso entre 3.000 y 5.000 dólares y llegan hasta los 13.000 dólares para un estadio que tiene capacidad para 65.000 espectadores.
Los argentinos figuran séptimos entre los países que más entradas compraron, por detrás de los anfitriones, Estados Unidos, Canadá y México, Inglaterra, Alemania, Colombia y Brasil.


