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Realizaron una jornada en Orán para concientizar sobre la importancia de proteger al “ututo”

Con el objetivo de derribar mitos y promover la conservación del Gecko Norteño (Homonota borelli), conocido popularmente como “ututo”, este martes se llevó a cabo una jornada abierta a la comunidad en la Plaza San Martín de Orán.

La actividad buscó informar a los vecinos sobre la importancia de esta especie nativa y explicar por qué no representa un peligro para las personas. Además, destacaron su rol en el control natural de insectos transmisores de enfermedades.

Esta iniciativa estuvo a cargo del investigador Federico Aramayo, estudiante de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), fundador y presidente de la Fundación Conocimiento y Ciencias. Se realizó en el marco de una línea de investigación desarrollada junto al Instituto de Investigaciones Científicas e Innovación Tecnológica (In.I.C.I.T.).

Buscan derribar mitos sobre la especie

Durante la jornada, Aramayo explicó que uno de los principales objetivos de la campaña es combatir las falsas creencias que existen en torno al Gecko Norteño, ya que muchas personas aún consideran que se trata de un animal venenoso.

El investigador detalló que el “ututo” es un pequeño lagarto de entre 8 y 9 centímetros de longitud, completamente inofensivo para las personas y habitual en viviendas y espacios urbanos del norte de la provincia.

Un aliado en el control de insectos

Aramayo también destacó el importante papel que cumple esta especie en el equilibrio ambiental, ya que actúa como un controlador biológico natural de distintas plagas.

Según explicó, el Gecko Norteño se alimenta de insectos como la vinchuca, principal transmisora del Mal de Chagas, además de mosquitos, moscas y otros artrópodos.

Asimismo, indicó que estos reptiles suelen instalarse cerca de focos de luz, donde encuentran una mayor concentración de insectos para alimentarse.

Investigación científica en Orán

El especialista señaló que parte de la investigación se desarrolla en Orán debido a que las condiciones climáticas de la zona favorecen la reproducción de la especie.

Durante los estudios, los ejemplares son capturados sin causarles ningún daño y luego son observados en hábitats especialmente acondicionados para analizar su morfología, comportamiento, alimentación y hábitos reproductivos.

La información obtenida permitirá avanzar en futuras estrategias de conservación e incluso evaluar programas de reproducción del Gecko Norteño.

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