Recaudación de octubre: Ganancias repuntó, pero el IVA volvió a caer

El lunes, ARCA dará a conocer los datos de la recaudación tributaria de octubre, que habría cerrado con una leve caída en términos reales respecto del mismo mes del año pasado.
La recaudación conjunta del Impuesto a las Ganancias y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) habría registrado en octubre un incremento del 2,1% en términos reales en relación con igual período del año pasado.
Se trata de estimaciones realizadas por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que permiten aproximarse al resultado que tendría la recaudación total del mes, que se conocerá este lunes, cuando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)informe las planillas oficiales.
Según indica el informe, los ingresos que generó Ganancias habrían subido algo más del 17%, mientras que los del IVA habrían bajado el 7,5%, probablemente por una mayor caída del componente aduanero del tributo, en un contexto de descenso de las importaciones.
Un informe tajante
Por su parte, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señala que “la recaudación por IVA cayó 7,4% real interanual en octubre de 2026, consolidando su décima caída consecutiva en términos reales”.
“Los últimos doce meses registraron reducciones reales de manera consecutiva. Esta dinámica refleja el magro desempeño de las actividades económicas vinculadas al consumo y al mercado interno”, dice la entidad.
Posibles recortes dentro del Estado a futuro
El gobierno de Javier Milei tiene que terminar este año con un superávit fiscal equivalente al 1,4% del PBI. En el anuncio de esta semana, el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que llegó a un consenso con el equipo económico argentino en torno a la tercera revisión, que se llevó a cabo en septiembre de este año, sobre las cuentas hasta junio.
Hacia la mitad del año, el Gobierno quedó por debajo de la meta en unos $500.000 millones, pero no tendría problemas en lograr una dispensa. El FMI no cambió el objetivo para todo el año, lo que puede indicar que, en la medida en que la pérdida de recursos tributarios disminuye, el cumplimiento de la meta empieza a descansar cada vez más en el recorte de gastos.


