Senado: aliados le disputan la agenda a Bullrich y condicionan los proyectos del Gobierno
La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, comenzó a perder el control de la agenda legislativa frente a sus aliados y sectores dialoguistas. Los acuerdos que inicialmente impulsaba el oficialismo sufrieron modificaciones y varios proyectos enviados por el Ejecutivo quedaron demorados o fueron reformulados.
Luego del fuerte respaldo que tuvo el Gobierno durante las sesiones extraordinarias de diciembre y febrero, el escenario cambió. En las últimas semanas, los bloques con votos decisivos comenzaron a imponer sus propios tiempos y condiciones dentro del recinto.
La situación generó preocupación en sectores cercanos a Javier Milei, que observan cómo algunas iniciativas impulsadas desde la Casa Rosada llegan al Senado con cambios sustanciales.
Propiedad privada, el proyecto que expuso las diferencias
Uno de los casos más claros fue el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”. Bullrich aceleró el tratamiento del dictamen al considerar que existía consenso entre los bloques aliados. Sin embargo, las negociaciones no estaban cerradas y la iniciativa comenzó a recibir modificaciones.
La falta de acuerdos obligó al oficialismo a postergar el debate en el recinto. Varios senadores reconocieron que desconocían cuál era la versión definitiva del texto que se buscaba aprobar.
Además, durante el proceso desaparecieron algunos capítulos originales del proyecto. Entre ellos, se eliminó el apartado relacionado con el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), mientras que también se modificaron aspectos vinculados con expropiaciones y desalojos.
Un solo proyecto fuerte por sesión
Otro límite que plantearon los aliados del Gobierno es que las sesiones tendrán espacio para un solo proyecto considerado prioritario por la Casa Rosada.
De esta manera, iniciativas como la llamada ley “Hojarasca”, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, podrían quedar relegadas si el Senado decide avanzar primero con otros temas.
La negociación también expuso diferencias dentro del oficialismo. Algunos legisladores cuestionaron la estrategia utilizada para cerrar acuerdos y reclamaron mayor coordinación antes de llevar proyectos al recinto.
Acercamientos entre Bullrich y el kirchnerismo generan tensión
El escenario sumó un nuevo elemento político: los acuerdos puntuales entre Bullrich y el sector conducido por el senador José Mayans.
Estos movimientos generaron inquietud entre bloques dialoguistas, que temen quedar desplazados de las negociaciones principales. Por eso, algunos sectores retomaron contactos directos con funcionarios de la Casa Rosada.
La disputa por la agenda legislativa refleja una nueva etapa en el Senado. El oficialismo mantiene capacidad de negociación, pero ya no cuenta con el mismo margen para imponer sus proyectos sin modificaciones.
Mientras tanto, los gobernadores y los bloques aliados aparecen como actores centrales en el futuro de las leyes que busca aprobar el Gobierno.
Fuente: Infobae



