Argentina fortalece acciones con Bolivia por las enfermedades trasmitidas por mosquitos

El ministro de Salud de la provincia, Federico Mangione, encabezó una reunión binacional para abordar la situación epidemiológica vinculada a los casos de chikungunya y dengue.
En diálogo con VideoTar, el funcionario explicó que el objetivo del encuentro fue evaluar la disponibilidad de insumos y coordinar estrategias frente a enfermedades transmitidas por mosquitos.
“Caemos a diferentes sectores para tratar de ver cómo estamos con los insumos y más con esta contingencia de chikungunya, con temas de dengue y todas estas cosas que están apareciendo”, señaló.
Mangione aseguró que, en la actualidad, los casos de chikungunya se encuentran bajo control en la provincia. “La tenemos muy controlada, porque nosotros hemos actuado con rapidez y eficiencia, con los recursos necesarios para poder cubrir”, afirmó.
No obstante, advirtió que el escenario regional requiere atención permanente, especialmente por la interacción con países vecinos como Bolivia, donde las estrategias sanitarias difieren. En ese sentido, remarcó que la migración suele ser un factor clave en la propagación de estas enfermedades.
El ministro también se refirió a las medidas de prevención y cuestionó el uso extendido de la fumigación como principal herramienta de control. Explicó que esta práctica, si bien genera una sensación inmediata de alivio, no resulta efectiva a largo plazo debido a la resistencia que desarrollan los mosquitos a los insecticidas.
“Lo único que calma es la ansiedad la fumigación, pero hacemos mucho daño”, sostuvo. Y agregó: “Los piletroides ya son resistentes a los mosquitos. O sea, vos le echás y es como si no le pasara nada”.
En esa línea, indicó que la fumigación puede provocar el desplazamiento de los insectos hacia otras zonas, lo que contribuye a la dispersión del problema en lugar de su eliminación.
También, alertó sobre una posible proliferación de casos en el norte provincial, particularmente en Tartagal, donde ya se observan condiciones propicias para la reproducción del mosquito vector.
El ministro vinculó este fenómeno tanto a las lluvias persistentes como a la circulación de personas durante eventos masivos, como los festejos de carnaval.
“Yo lo advertí hace 20 días. Dije que íbamos a tener un brote, porque también la gente nos olvidamos. Fueron a carnavalear, se fueron para otro lado”, expresó.
Finalmente, el ministro insistió en la necesidad de sostener medidas de prevención y concientización, y destacó la importancia de la coordinación entre países para enfrentar enfermedades que no reconocen fronteras.




