Adrián Zigarán, duro con el Plan Güemes y el control de frontera: “Ya está pinchado”
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, lanzó duras críticas sobre el funcionamiento del denominado Plan Güemes y aseguró que la estrategia de control fronterizo “ya está pinchada” frente al avance del narcotráfico en el norte argentino.
Durante declaraciones a Metro Radio, Zigarán sostuvo que el operativo de seguridad perdió efectividad y reclamó una segunda etapa del programa con incorporación de tecnología aérea y sistemas de vigilancia más sofisticados.
“El Plan Güemes en sí mismo ya está pinchado, ya no es lo que era. Yo ya estoy reclamando un Plan Güemes 2 con inclusión de radares y aviones interceptores”, afirmó.
El funcionario alertó sobre el movimiento de avionetas vinculadas al narcotráfico y aseguró que solo se detectan aquellas que sufren accidentes. “Solamente nos damos cuenta que pasan las avionetas cuando caen. Todas las que no caen, ¿cuántas son?”, cuestionó.
Zigarán también apuntó contra las condiciones laborales y económicas que atraviesan las fuerzas federales desplegadas en la frontera norte. En ese sentido, mencionó situaciones recientes que involucraron a efectivos de seguridad y consideró que existe un fuerte deterioro en el funcionamiento operativo.
“Hablamos de gendarmes, prefectos y federales que están, pero no están”, sostuvo. Además, señaló que recientemente fallecieron dos efectivos de Gendarmería Nacional Argentina afectados por hantavirus y denunció que no contaban con cobertura médica adecuada.
También hizo referencia a casos de suicidios de integrantes de fuerzas federales en Tartagal y Salta capital, vinculándolos con problemas económicos y falta de contención institucional.
“Nadie les presta atención a esta gente. ¿Cómo van a entablar una lucha contra el narcotráfico si no tienen para parar la olla?”, expresó.
El interventor consideró además que el narcotráfico ya logró expandirse más allá de las zonas fronterizas del norte provincial. “La frontera se corrió hasta Tucumán y también por el lado de Catamarca. Ya está penetrado el narcotráfico, es al pedo negarlo”, aseguró.
Según planteó, la precarización y el malestar interno dentro de las fuerzas de seguridad repercuten directamente sobre los controles.
“Están muy relajados los controles porque no tienen ganas de trabajar si están pensando que tienen un hijo enfermo y no tienen cómo pagarle al médico”, manifestó.


