Rusia y Corea del Norte fortalecen su alianza con la inauguración de un nuevo puente fronterizo
La infraestructura vial conecta directamente ambos territorios, facilitando el transporte de suministros y consolidando la cooperación militar y económica entre Moscú y Pionyang en un contexto de creciente aislamiento internacional.
Rusia y la República Popular Democrática de Corea han dado un paso significativo en la consolidación de sus relaciones bilaterales con la inauguración oficial de un nuevo puente estratégico. Esta obra de ingeniería une las fronteras de ambos países, permitiendo por primera vez un flujo terrestre de gran escala que promete transformar la logística en la región del Extremo Oriente.
El puente, construido sobre el río Tumen, representa un hito en la arquitectura de defensa y comercio de los dos aliados. Hasta ahora, la conectividad entre Rusia y Corea del Norte dependía principalmente de una única vía ferroviaria, lo que limitaba el volumen de carga y la velocidad de los desplazamientos.
Desde Moscú, se ha informado que esta obra es parte de un plan maestro para estrechar los vínculos con socios que desafían el orden global liderado por Occidente. Para el gobierno ruso, la estabilidad de la península de Corea y el apoyo mutuo con el régimen de Kim Jong-un son prioridades en su agenda de seguridad nacional.
Por su parte, Pionyang ha recibido la obra como un triunfo de su diplomacia y una garantía para su supervivencia económica. En medio de las sanciones impuestas por las Naciones Unidas, la apertura de una frontera física reforzada con Rusia le otorga al régimen coreano un respiro vital. El gobierno norcoreano ha expresado que este puente es una “arteria de amistad eterna” que permitirá a ambos pueblos enfrentar de manera conjunta las presiones externas y las políticas de contención aplicadas por las potencias occidentales.
Fuente: Infobae



