Advierten fuertes riesgos en el Cabra Corral por la pesca ilegal
Días atrás, un incidente en el dique Cabra Corral puso el foco en la presencia de redes de pesca ilegal que afectan tanto al ecosistema como a la seguridad de quienes trabajan y navegan en el embalse.
El hecho se conoció días atrás, cuando un catamarán quedó atrapado en una red clandestina de más de 200 metros de longitud, lo que dificultó su maniobrabilidad y puso en riesgo a pasajeros y tripulación. La situación logró resolverse sin heridos, pero encendió las alarmas entre operadores turísticos y pescadores.
En ese contexto, Rubén Zárate, empresario del sector y propietario de un catamarán, confirmó a Fenómeno Barrial que este tipo de situaciones no son nuevas. “Es una de las tantas redes que se han visto a lo largo de todo el tiempo en el dique Cabra Corral”, afirmó.
Zárate explicó que, si bien la visibilidad del caso reciente se debe a su viralización en redes sociales, la problemática es persistente desde hace años.
“Yo estoy en el dique desde 2011 y ya existían”, aseguró, y agregó que, aunque en la actualidad la cantidad parece haber disminuido, “siguen existiendo lamentablemente”.
El empresario también advirtió sobre el impacto ambiental que generan estas prácticas.
“Para el medio ambiente es muy perjudicial, más allá de cualquier discusión. Las redes permanecen mucho tiempo en el agua y depredan directamente las especies”, sostuvo.
En el dique habitan peces como bagres y pejerreyes, cuya reproducción puede verse afectada por este tipo de pesca indiscriminada.
Además del daño ecológico, Zárate remarcó los riesgos concretos para la navegación: “Si una red te agarra la hélice o el motor, primero se puede romper y, segundo, te deja varado en medio del dique”, explicó.
En ese sentido, señaló que el reciente caso fue particularmente inusual por la ubicación y el tamaño de la red: “
Es raro que haya estado en una zona media profunda y que sea de 300 metros. Generalmente se encuentran cerca de la orilla y son más chicas”.
En relación a los controles, el empresario reconoció la labor de la División Lacustre, pero advirtió sobre las limitaciones operativas.
“Hay controles, sobre todo los fines de semana, pero la realidad es que hacen lo que pueden. Tienen pocas embarcaciones, a veces están rotas o sin combustible”, indicó.
Zárate también planteó la necesidad de mayor inversión en el área, teniendo en cuenta la recaudación por permisos de pesca.
“Se ha combatido mucho, ya no es como antes, pero sigue pasando. No sé si algún día se va a terminar”, concluyó.



