La Municipalidad de Cafayate formalizó un pedido de prórroga para la presentación del balance económico de la Serenata 2026, uno de los eventos culturales más emblemáticos de la región.
El plazo original, fijado por la Carta Orgánica en 60 días, vence el próximo 28 de abril, por lo que el Ejecutivo solicitó extender la fecha hasta mediados de mayo para completar la documentación.
La intendenta Rita Guevara justificó la solicitud en demoras administrativas vinculadas a terceros. “Hemos pedido un plazo de prórroga para mediados de mayo porque todavía faltan informes de tarjetas y sponsors”, señaló, en referencia a liquidaciones pendientes de operaciones realizadas durante el evento y a aportes económicos comprometidos por empresas. Desde el área financiera municipal indicaron que los cálculos correspondientes a ingresos directos y erogaciones ya fueron cerrados, y que ese corte preliminar arroja un resultado superavitario. Según esa lectura, la recaudación habría permitido cubrir los costos operativos, incluyendo infraestructura y contratación de artistas. Sin embargo, el expediente aún no está completo. Restan incorporarse datos clave provenientes de plataformas de cobro y patrocinadores, elementos que terminarán de definir el resultado final antes de su elevación formal para tratamiento.
El pedido de prórroga se produce en un contexto sensible para la administración local. Cabe recordar que, en diciembre del año pasado, el Concejo Deliberante impulsó una denuncia penal de gran volumen contra la jefa comunal y parte de su gabinete por presuntas irregularidades en las ediciones 2024 y 2025 de la Serenata. El expediente, de más de 6.000 fojas, incluyó observaciones sobre inconsistencias contables, diferencias entre registros declarados y movimientos bancarios, contratos cuestionados y falta de documentación respaldatoria en distintos rubros. Incluso, según la presentación, se detectaron cifras que no coincidían o directamente no podían justificarse dentro de las rendiciones oficiales. En ese marco, la nueva rendición adquiere un peso adicional: no solo deberá cerrar números, sino también reconstruir credibilidad en un proceso que viene siendo observado de cerca por el ámbito político y judicial.
Desde el municipio insisten en que el balance 2026 presenta resultados positivos y que la prórroga responde únicamente a cuestiones administrativas. Pero el antecedente reciente introduce un factor inevitable: esta vez, cada cifra será leída con lupa. Porque cuando los números llegan tarde… ya no alcanza con que den bien. También tienen que convencer.



