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Cae la cantidad de aportantes al sistema previsional por el retroceso del empleo formal

Los datos oficiales muestran una disminución de trabajadores que realizan aportes a la seguridad social. La baja del empleo registrado y el crecimiento de la informalidad vuelven a poner en tensión el financiamiento del sistema previsional.

La cantidad de aportantes al Sistema de Seguridad Social volvió a disminuir durante mayo de 2026. Así lo reveló un informe de la Subsecretaría de Seguridad Social, que atribuye la caída al retroceso del empleo formal y al aumento del trabajo informal.

En total, el sistema registró 12,4 millones de aportantes, una cifra que representa el 26,9% de la población del país y que refleja las dificultades para sostener el financiamiento del sistema previsional.

Disminuyó la cantidad de trabajadores que realizan aportes

Según el informe oficial, la cantidad de aportantes cayó en 38.532 personas respecto de mayo de 2025.

La principal explicación es la reducción del empleo en relación de dependencia.

En ese segmento se registraron 140.659 aportantes menos que un año atrás.

Dentro de ese grupo, el mayor descenso correspondió a los trabajadores del sector privado, que perdieron 108.378 aportantes.

A ellos se suman 36.034 trabajadores menos en el empleo público.

El Monotributo fue el único régimen que creció

Mientras disminuyó el empleo registrado, aumentó la cantidad de trabajadores independientes.

El mayor incremento se produjo entre los monotributistas, que sumaron 71.514 nuevos aportantes.

También creció el número de trabajadoras de casas particulares, con 29.923 aportantes más en comparación con el mismo período del año pasado.

Actualmente, los asalariados privados siguen siendo el principal grupo de aportantes, con alrededor de 6 millones de trabajadores.

Detrás se ubican los inscriptos en el Monotributo y los trabajadores de otros regímenes de relación de dependencia, con 2,2 millones de aportantes cada uno.

El empleo registrado continúa en retroceso

Los datos coinciden con los últimos informes de la Secretaría de Trabajo.

En abril, el empleo asalariado registrado cayó 0,1% respecto del mes anterior y acumuló una baja interanual del 1,4%.

Si la comparación se realiza con noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno, la reducción alcanza el 3,2%, lo que equivale a 329.667 puestos de trabajo registrados menos.

Además, el empleo privado formal acumula once meses consecutivos de caída.

La informalidad supera el 43%

El deterioro del mercado laboral también se refleja en el crecimiento del empleo no registrado.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el primer trimestre del año había 12.887.000 asalariados privados, de los cuales 5.622.000 trabajaban sin registrar.

Esto representa una tasa de informalidad del 43,6%.

El incremento del empleo informal implica que una mayor cantidad de trabajadores no realiza aportes al sistema previsional, lo que reduce los recursos disponibles para financiar jubilaciones y pensiones.

Crecen los jubilados, pero no los aportantes

Mientras disminuye la base de trabajadores que sostiene el sistema, continúa aumentando la cantidad de beneficiarios.

En mayo, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) contabilizó 6,8 millones de jubilaciones y pensiones.

La cifra representa un incremento interanual de 73.727 beneficiarios, equivalente al 1,1%.

Del total de prestaciones, el 46,4% corresponde a personas que accedieron mediante una moratoria previsional, mientras que el 44,3% obtuvo el beneficio a través del régimen ordinario.

El desafío para la sustentabilidad del sistema

Los datos oficiales muestran una tendencia que preocupa a los especialistas en seguridad social.

Por un lado, disminuye la cantidad de trabajadores registrados que realizan aportes. Por otro, continúa creciendo el número de jubilados y pensionados.

Esta combinación aumenta la presión sobre el financiamiento del sistema previsional y plantea un desafío para garantizar su sustentabilidad en los próximos años, especialmente en un contexto marcado por la caída del empleo formal y el avance de la informalidad laboral.

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