Presentan este viernes un libro sobre Alfonsín y su pensamiento político
Este viernes, el sociólogo y licenciado en Ciencia Política Alfio Acosta presentará su libro en el Bar Tribunales, ubicado en la esquina de Mitre y Rivadavia, una obra que condensa casi cinco años de investigación sobre el pensamiento político de Raúl Alfonsín y que propone recuperar el vínculo entre las ideas, la democracia y la acción de gobierno.
En diálogo con Nuevo Diario, Acosta sostuvo que el legado del ex presidente mantiene plena vigencia en un escenario atravesado por la polarización política y la simplificación del debate público. Para el autor, Alfonsín representa una forma de hacer política basada en el diálogo, la ética y la construcción de consensos.
La vigencia del pensamiento alfonsinista
“Creo que el pensamiento de Raúl Alfonsín puede aportar algo especialmente valioso para nuestro presente: una concepción de la política basada en el diálogo, la ética y la construcción de acuerdos democráticos. Frente a una época dominada por la polarización, los mensajes breves y la descalificación del adversario, Alfonsín nos recuerda que la democracia no consiste solamente en votar, sino también en convivir con quienes piensan distinto”, afirmó.
En ese sentido, explicó que recuperar el pensamiento alfonsinista no implica volver a las recetas de los años ochenta, sino rescatar una manera de entender la política sustentada en el intercambio de ideas, el respeto institucional y la responsabilidad democrática.
“Recuperar hoy el pensamiento de Alfonsín no significa idealizar el pasado ni repetir fórmulas de los años ochenta. Significa rescatar un modo de entender la política con ideas, vocación pedagógica, responsabilidad institucional y respeto por el adversario. En una Argentina atravesada por la fragmentación y el desencanto, su legado nos invita a reemplazar el insulto por el argumento y la lógica del enemigo por la del ciudadano”, señaló.
La política y el alejamiento del mundo de las ideas
Uno de los ejes centrales del libro es el análisis de la relación que Alfonsín mantuvo con intelectuales, juristas, sociólogos y politólogos, un vínculo que Acosta considera hoy profundamente debilitado.
“En el caso de Raúl Alfonsín, el diálogo con intelectuales no cumplía una función meramente formal: constituía una dimensión central de su manera de pensar y ejercer la política. Entendía que las ideas debían servir para interpretar la realidad, orientar la acción pública y construir un horizonte democrático de largo plazo“, remarcó.
Para el investigador, el progresivo alejamiento entre la política y el mundo de las ideas tuvo consecuencias directas sobre la calidad del sistema democrático.
“La principal consecuencia de esta desvinculación entre el pensamiento y la práctica política es el progresivo vaciamiento de contenido de la política. Cuando la acción política deja de estar orientada por principios, diagnósticos rigurosos y proyectos de largo plazo, corre el riesgo de reducirse a una mera disputa por el poder o a la administración inmediata de la coyuntura”, advirtió.
El desafío del radicalismo
Consultado sobre la actualidad de la Unión Cívica Radical, Acosta reconoció que Alfonsín continúa siendo una figura central para la identidad partidaria, aunque consideró que su influencia concreta en las decisiones políticas resulta mucho más limitada.
“El principal desafío de la UCR consiste en transformar la memoria en un programa de futuro. Alfonsín no debería ser solamente una figura venerada dentro de la historia partidaria, sino también una fuente de ideas y valores para reconstruir una identidad política capaz de interpretar los problemas del presente y del futuro”, sostuvo.
“El trípode alfonsinista y los liderazgos”
Durante la investigación, Acosta profundizó especialmente en el denominado “trípode alfonsinista“, compuesto por la participación ciudadana, la solidaridad y la modernización del Estado. Aunque afirmó que el radicalismo cuenta con dirigentes comprometidos con esos valores, consideró que el partido enfrenta dificultades para proyectar liderazgos con alcance nacional.
“El problema no reside necesariamente en la ausencia de cuadros políticos, ideas o convicciones, sino en la dificultad para construir dirigentes que acumulen el capital político y simbólico necesario para trascender las estructuras partidarias e interpelar a sectores sociales más amplios”, expresó.
Años de investigación y un objetivo
Al hacer un balance de los casi cinco años dedicados a la investigación, Acosta destacó que el mayor descubrimiento fue comprender la estrecha relación existente entre el pensamiento político, la militancia y la gestión de gobierno.
“El hallazgo más significativo fue descubrir la estrecha relación que existía entre el campo de las ideas, la militancia política y la acción de gobierno. También resultó especialmente interesante reconstruir la dimensión liberal del pensamiento político de Alfonsín y conocer a los autores que leía y que influyeron en su formación“, explicó.
Finalmente, expresó su deseo de que el libro trascienda el análisis histórico y contribuya a revalorizar el papel de las ideas en la vida democrática.
“Me gustaría que el lector comprendiera que el vínculo entre la política y las ideas no es accesorio ni secundario: resulta fundamental para interpretar la realidad, orientar la acción pública y construir un proyecto republicano, humanista, liberal igualitario, con el acento puesto en mejorar la vida de los más desventajados. Si este libro logra reconciliar, aunque sea en parte, el mundo de las ideas con la práctica política, habrá valido la pena escribirlo“, concluyó.



