Polémico voto de La Liberad Avanza en contra de endurecer controles para combatir el negocio del cobre robado
La Cámara de Diputados aprobó la regulación del mercado de metales no ferrosos y dejó expuesto al bloque de La Libertad Avanza, que quedó solo al votar en contra de una iniciativa impulsada para frenar el robo de cables y el circuito ilegal del cobre y el bronce.
La aprobación del proyecto que regula la compra, venta y acopio de metales no ferrosos dejó al bloque de La Libertad Avanza en el centro de la polémica.
Fue la única fuerza política que votó en contra de la iniciativa y durante el debate parlamentario recibió durísimas acusaciones de oficialistas y aliados, quienes sostuvieron que su postura favorece la continuidad del mercado clandestino que alimenta el robo de cables, placas de bronce y otros bienes públicos.
Los diputados que impulsaron la norma cuestionaron que la bancada libertaria priorizara su rechazo a la intervención estatal por encima de una herramienta que, según defendieron, busca cerrar el circuito comercial que permite convertir en dinero materiales obtenidos mediante hechos delictivos. “Con ese voto le están dando vía libre a las mafias del cobre robado”, fue una de las frases que resonó durante el debate.
Desde la mayoría legislativa rechazaron el argumento libertario de que la ley implica “más Estado” y “más burocracia“. Por el contrario, sostuvieron que exigir registros, trazabilidad y comprobantes de origen es una condición mínima para impedir que el cobre y el bronce robados ingresen al circuito legal de comercialización.
Favorecen un mercado ilegal
Las críticas fueron todavía más allá. Algunos legisladores señalaron que el discurso de la desregulación absoluta termina convirtiéndose, en los hechos, en un escudo para quienes lucran con el desmantelamiento de la infraestructura pública. En ese sentido, advirtieron que cada cable robado deja barrios sin luz, escuelas sin conectividad, hospitales afectados y genera millonarios costos que finalmente terminan pagando todos los contribuyentes.
Durante la discusión también se planteó que el rechazo de La Libertad Avanza contradice uno de los principios que habitualmente dice defender: la protección de la propiedad privada. Los impulsores de la iniciativa remarcaron que quienes compran metales sin exigir documentación sobre su procedencia no participan de un mercado libre, sino que contribuyen a sostener una cadena de comercialización de elementos robados.
La ley finalmente fue aprobada por amplia mayoría y establece un sistema de control sobre la actividad de compra, venta y acopio de metales no ferrosos, con el objetivo de dificultar la comercialización de materiales provenientes de delitos. La Libertad Avanza quedó aislada en la votación y su rechazo terminó convirtiéndose en uno de los ejes centrales de una sesión atravesada por fuertes cruces políticos y acusaciones sobre el impacto que puede tener la falta de controles en el combate contra el robo de infraestructura pública.



