Salta

Orán tiene uno de los boletos de colectivo más caros del país: cuesta hasta $2.200 y supera al de Salta y Buenos Aires

La empresa Gauchito Gil aplicó un nuevo aumento desde el 1 de agosto. El boleto común pasó a costar $2.200, un valor muy por encima del que pagan los usuarios en la ciudad de Salta y en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde el servicio ofrece mayor frecuencia, más recorridos y mejores condiciones.

Viajar en colectivo en San Ramón de la Nueva Orán volvió a encarecerse. Desde el 1 de agosto, la empresa Gauchito Gil puso en vigencia un nuevo cuadro tarifario que elevó el boleto común a $2.200, convirtiéndolo en uno de los más caros del país.

El incremento no solo impacta en el bolsillo de miles de trabajadores, estudiantes y jubilados, sino que reaviva una vieja discusión: los usuarios pagan mucho más que en otras ciudades, pero reciben un servicio ampliamente cuestionado.

Un boleto más caro que en Salta y Buenos Aires

Con la actualización tarifaria, un pasajero que pague en efectivo debe desembolsar $2.200 por un solo viaje. Quienes utilizan tarjeta magnética abonarán $1.800, mientras que el boleto escolar quedó establecido en $1.000.

La diferencia con otras ciudades resulta significativa. En la ciudad de Salta, el boleto urbano tiene un valor de $1.450, es decir, $750 menos que el boleto común de Orán.

La comparación también sorprende con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Allí, los usuarios que cuentan con la tarjeta SUBE registrada y acceden al sistema de subsidios nacionales pagan tarifas considerablemente inferiores, pese a contar con una red de transporte mucho más extensa, mayor cantidad de recorridos, frecuencias más altas y unidades más modernas.

Mientras tanto, en Orán los pasajeros deben afrontar uno de los costos más elevados del país para utilizar un sistema de transporte mucho más reducido.

Un servicio cuestionado por los vecinos

El aumento volvió a despertar críticas entre quienes utilizan diariamente el transporte urbano.

Los principales reclamos apuntan a la escasa frecuencia, las largas esperas, la falta de unidades y las limitadas opciones de recorrido.

Vecinos aseguran que, en determinados horarios, deben esperar varios minutos e incluso más de una hora para poder abordar un colectivo, una situación que afecta especialmente a trabajadores y estudiantes.

A esto se suma otro aspecto que genera cuestionamientos. La empresa solicitó a los pasajeros concurrir con dinero en efectivo y, de ser posible, con cambio, para agilizar el cobro.

La situación contrasta con otras ciudades del país, donde predominan sistemas de pago electrónicos que agilizan el acceso al transporte público.

El aumento golpea el bolsillo de miles de usuarios

El nuevo cuadro tarifario llega en un contexto de inflación y pérdida del poder adquisitivo.

Para muchas familias oranenses, el colectivo representa el principal medio de transporte para asistir al trabajo, la escuela o realizar trámites. Cada incremento tiene un impacto directo en la economía del hogar.

Por ello, el malestar no se limita al valor del boleto. Los usuarios insisten en que el precio debería reflejarse en un servicio de mejor calidad, con mayor frecuencia, más unidades y recorridos que respondan a la demanda de la ciudad.

Mientras tanto, Orán continúa encabezando una comparación que genera preocupación entre sus habitantes: paga un boleto más caro que la ciudad de Salta y que el AMBA, pero los reclamos por las deficiencias del servicio siguen siendo una constante.

Volver al botón superior