El Gobierno apunta a Villarruel por habilitar el voto virtual de una senadora kirchnerista para la Ley de Tierras
En el Gobierno volvieron a explotar contra Victoria Villarruel. Esta vez, el motivo fue el decreto mediante el cual la vicepresidenta habilitó a la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti para votar a distancia en la sesión del jueves, donde el oficialismo busca debatir la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, en particular, aprobar los cambios en la ley de Tierras.
La decisión de Villarruel complica los planes de La Libertad Avanza para alcanzar el quórum, que ya estaba en duda. Aunque Patricia Bullrich busca transmitir tranquilidad, algunos alfiles del oficialismo empezaron a preocuparse.
La senadora mendocina cursa un embarazo de 32 semanas y, por recomendación médica, no puede viajar desde su provincia a Buenos Aires para participar de manera presencial de la votación. Por eso pidió una excepción al reglamento.
Sin embargo, en la Casa Rosada trinaron con el gesto político que le hizo la vice a la oposición. “Nos cambia el reglamento por decreto. Con esto puede decidir cualquier cosa”, se quejaron cerca de Bullrich.
La disputa reglamentaria sobre los dos tercios
El oficialismo sostiene que para incluir la votación de Sagasti en la sesión ya en curso harían falta dos tercios de los votos, mayoría especial que el Gobierno asegura no tener. “Tienen que alcanzar los dos tercios y no los tiene”, sostuvieron con firmeza desde La Libertad Avanza.
Sin embargo, en la oposición relativizaron esa lectura. Aseguraron que, al tratarse de una cuestión reglamentaria y no de fondo, podría resolverse sin necesidad de formar parte del temario original. Por lo tanto, el debate reglamentario promete ser tan tenso como el político.
Un quórum que no está garantizado
En el oficialismo insisten en que ya cuentan con los 37 votos necesarios para sesionar. Sin embargo, no todos en el bloque comparten ese optimismo. “No estamos seguros”, deslizó una alta fuente libertaria.
Milei adelantó su viaje a Ecuador para evitar que Villarruel pudiera acompañar la resistencia opositora en una eventual votación muy reñida. Asimismo, el Gobierno enfrenta resistencias dentro del propio sistema de alianzas, con senadores que guardan su última palabra para el último minuto a la espera de mejoras en las negociaciones.
Fuente: Infobae

