Salta

La crisis ambiental de Lomas de Olmedo llegó de nuevo a la agenda nacional

Un informe de TN expuso a nivel nacional la situación que atraviesan pobladores de Lomas de Olmedo, por el pozo petrolero que fue cerrado de manera incorrecta. La fuga de gas y una laguna de sustancia aceitosa habrían afectado unas 20 hectáreas de bosque nativo.

La problemática ambiental de Lomas de Olmedo, en el departamento Orán, volvió a tomar dimensión nacional luego de que TN difundiera un informe sobre la situación que atraviesan los pobladores de esa localidad salteña. El medio de alcance nacional recogió los testimonios de vecinos y organizaciones ambientales que denuncian que un pozo petrolero dejó de ser explotado hace aproximadamente tres años y que su cierre habría sido realizado de manera incorrecta.

Según los testimonios recogidos por TN, el pozo mantiene una emisión constante de gas desde el suelo y en sus alrededores se formó una especie de laguna con una sustancia aceitosa y amarillenta.

El informe señala que más de 350 animales murieron durante los últimos tres años, sin contabilizar el impacto sobre la fauna silvestre. La contaminación también habría afectado unas 20 hectáreas de bosque nativo, en un área particularmente sensible por encontrarse en una zona de transición entre el Chaco seco y la selva pedemontana previa a las yungas.

Una zona marcada por las pérdidas

La ganadería constituye el principal medio de subsistencia de las familias de la zona. Por el deterioro ambiental, algunos pobladores tuvieron que trasladarse a otras localidades, entre ellas Pichanal, ubicada a unos 80 kilómetros, y realizar diariamente el recorrido hacia Lomas de Olmedo para mantener los animales que todavía permanecen en pie.

La situación también modificó la vida cotidiana de quienes continúan en el lugar. De acuerdo con los testimonios recogidos por el medio nacional, algunas familias deben abandonar sus viviendas durante la noche debido a la concentración de gas y regresar posteriormente.

“Animal que cruza por ahí, animal que se muere”, relató uno de los pobladores consultados por TN.

El impacto sobre el bosque

El biólogo Matías Arrigazzi describió las dificultades para permanecer en el área debido a la presencia de gas y señaló que las condiciones ambientales generan una especie de “lluvia aceitosa” que termina depositándose sobre el suelo y la vegetación.

Según explicó el especialista, los árboles quedan cubiertos por tierra y sedimentos, lo que dificulta su capacidad de realizar fotosíntesis y provoca que algunos terminen muriendo.

La particularidad ambiental del área incrementa la preocupación. Arrigazzi señaló que allí confluyen características del Chaco seco y la selva pedemontana de las yungas, con presencia de especies endémicas y animales amenazados como el ocelote, la corzuela y el pecarí.

El relevamiento ambiental encontró algunos brotes de vegetación, aunque advirtió que muchos no logran desarrollarse. En ese sentido, desde Greenpeace remarcaron que el paso del tiempo sin una intervención para remediar la zona aumenta el riesgo de que parte del daño sea irreversible.

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