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El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, cuestionó el Plan Güemes

El interventor de Aguas Blancas advirtió que la reducción de controles sobre la Ruta Nacional 50 facilita los movimientos del narcotráfico. También denunció que Nación trasladó gastos a las provincias mientras caen los recursos.

El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, trazó un duro diagnóstico sobre la situación de la frontera norte y cuestionó tanto el funcionamiento actual del Plan Güemes como el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Según advirtió, la presencia de las fuerzas federales “se fue diluyendo” y la provincia de Salta debe afrontar cada vez más obligaciones que corresponden a Nación. Durante una entrevista en el programa Vale Todo, por Aries, el funcionario puso el foco en la diferencia entre los controles desplegados sobre las rutas nacionales 34 y 50, dos corredores estratégicos para la circulación en el norte salteño. Mientras la Ruta 34 cuenta con tres puestos fijos de Gendarmería, sobre la Ruta 50 permanece solamente uno, ubicado en el puesto 28. Esta última vía conecta la ciudad de Orán con Aguas Blancas y la frontera con Bolivia, en una zona especialmente sensible para el contrabando y el tráfico de drogas. “Para el narcotráfico es más fácil que haya un solo control que pasar por donde hay tres”, alertó Zigarán.

El Plan Güemes arrancó bien, pero perdió presencia

El interventor aseguró que el operativo comenzó con una presencia más importante de fuerzas federales, pero esa estructura fue reduciéndose con el paso de los meses. “Soy un gran crítico del Plan Güemes. Arrancó bien, pero a medida que fue pasando el tiempo se fue diluyendo la presencia que había”, sostuvo. Zigarán también cuestionó el traslado de efectivos desde las zonas fronterizas hacia el conurbano bonaerense, Rosario y otros puntos del país atravesados por conflictos de seguridad. Según señaló, esta política, aplicada por diferentes gobiernos nacionales, terminó por “desguarnecer la frontera”. El funcionario recordó además que el Gobierno de Salta destinó durante el último año alrededor de 13 mil millones de pesos para sostener el Plan Güemes, pese a que la vigilancia y seguridad de las fronteras corresponden al Estado nacional. En ese marco, respaldó los reclamos del gobernador Gustavo Sáenz para avanzar en la radarización del norte argentino y contar con herramientas para combatir el ingreso de vuelos presuntamente vinculados con el narcotráfico.

Zigarán vinculó la pérdida de presencia nacional en la frontera con el ajuste sobre las provincias y municipios. Aseguró que Salta comenzó a asumir gastos que anteriormente eran financiados por Nación, entre ellos la finalización de viviendas del IPV, obras viales y partidas destinadas al incentivo docente. “Veo un panorama nacional muy malo, cada vez estamos peor”, afirmó el interventor, quien advirtió que esas nuevas responsabilidades coinciden con una caída de la recaudación y terminan impactando especialmente sobre las administraciones municipales. Para Zigarán, el tiempo transcurrido desde el inicio del gobierno de Javier Milei no permite observar señales de recuperación. “No vemos que haya una luz al final del túnel, es todo lo contrario”, cuestionó. Sin embargo, reconoció que la dependencia financiera de las provincias respecto de los recursos nacionales limita el margen político de los gobernadores y dificulta sostener una confrontación permanente con la Casa Rosada. Finalmente, aclaró que sus declaraciones expresan una posición personal y que no habló en representación del gobernador Gustavo Sáenz.

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