Álvarez vs. Muratore y su nuevo mercado “Colibrí” en Villa Mitre
La concejala Agustina Alvarez cuestionó la presencia de Sócrates Paputsakis durante la inauguración del emprendimiento de José “Pepe” Muratore en Villa Mitre.
Recordó las deficiencias que arrastraba el Mercado San Miguel antes del incendio y reclamó explicaciones sobre los controles realizados durante la anterior administración. La inauguración del Mercado Colibrí, el nuevo emprendimiento privado de José “Pepe” Muratore en Villa Mitre, llegó al Concejo Deliberante de Salta. La concejala Agustina Álvarez Eichele puso el foco sobre la presencia de integrantes del Tribunal de Cuentas municipal durante la apertura y, particularmente, en la participación de su presidente, Sócrates Paputsakis. “Lo que más llamó la atención es la presencia de miembros del Tribunal de Cuentas en la inauguración, en un clima de cercanía y afecto con el señor Muratore”, manifestó Álvarez durante su intervención. El Mercado Colibrí abrió sus puertas el 7 de agosto en la esquina de avenida de las Américas y avenida Venezuela, junto al Club Mitre.
El emprendimiento fue construido durante ocho meses y cuenta con 65 puestos comerciales, de los cuales 15 tienen salida directa a la calle. Muratore presentó el proyecto como una inversión propia destinada a abastecer a los barrios de la zona. Según declaró durante la apertura, se trató de un esfuerzo personal por el cual no debía “rendirle cuentas a nadie”. Sin embargo, para Álvarez el cuestionamiento no está centrado únicamente en la apertura de un emprendimiento privado, sino en el recorrido previo de Muratore, su extensa permanencia al frente de mercados municipales y la proximidad exhibida con quienes tenían responsabilidades de auditoría y control.
El malestar de trabajadores y ex empleados
La concejala aseguró que trabajadores y extrabajadores del Mercado San Miguel se comunicaron con ella luego de conocer las imágenes de la inauguración. “Resulta llamativo que una persona que estuvo a cargo de la administración no solo del Mercado San Miguel, sino de varios mercados municipales, cuente hoy con los recursos suficientes para inaugurar su propio emprendimiento privado”, expresó. Álvarez no presentó durante su alocución pruebas sobre una eventual irregularidad en la inversión. No obstante, sostuvo que los antecedentes de la administración del San Miguel y la presencia de autoridades del organismo encargado de controlar las cuentas municipales justifican que se brinden explicaciones.
Una gestión con tres décadas de cuestionamientos
Muratore permaneció durante más de tres décadas al frente del Mercado San Miguel. Su administración quedó en el centro de las críticas después del incendio ocurrido el 6 de noviembre de 2024, que destruyó más de la mitad del histórico edificio y afectó a más de 220 puesteros. Álvarez recordó que, antes del siniestro, el mercado ya presentaba graves problemas de infraestructura. “No se cumplían adecuadamente las normas de seguridad, salubridad e higiene; era un mercado con múltiples deficiencias”, sostuvo. También afirmó que el edificio “contaba con un sistema eléctrico altamente deficiente que derivó en un incendio de gran magnitud”. Sobre este punto, la información preliminar difundida entonces por la Fiscalía ubicó el inicio del fuego en un sector donde había congeladores conectados y planteó como hipótesis un desperfecto en un artefacto eléctrico. Esa investigación no invalidó el debate más amplio sobre las condiciones de seguridad, mantenimiento y control existentes en el predio. Tras el incendio, la Municipalidad dispuso la intervención del Mercado San Miguel. Muratore resistió inicialmente la medida mediante una presentación judicial, mientras trabajadores y concejales denunciaban falta de controles, discrecionalidad en la asignación de puestos y deficiencias estructurales. Nuevo Diario de Salta informó entonces que el exadministrador había conseguido una cautelar para continuar temporalmente en el cargo. Posteriormente, el Concejo aprobó la creación de la Unidad de Administración de Mercados Municipales, un organismo con autonomía administrativa, financiera y operativa que reemplazó el antiguo esquema de conducción. La reforma incorporó concursos para adjudicar puestos, rendiciones obligatorias y la publicación de información sobre ingresos, egresos y asignaciones. La nueva estructura fue presentada como una respuesta a décadas de opacidad y falta de supervisión.
Álvarez consideró contradictorio que quienes tenían responsabilidades de auditoría sobre las cuentas municipales aparecieran celebrando junto al exadministrador. “Quienes debían ejercer las funciones de control y auditoría sobre la gestión y los gastos del Mercado San Miguel se encontraban acompañando al exadministrador en su nuevo emprendimiento privado”, afirmó.


