Dos consorcios empresarios se disputan el control de AySA tras la apertura de sobres
El proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) entró en una etapa de definición. De los 17 grupos que habían mostrado interés inicial, solo dos consorcios presentaron ofertas técnicas para quedarse con el 90% de las acciones que hoy están en manos del Estado.
La empresa brinda agua potable y saneamiento a 3,8 millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano. El 10% restante del capital seguirá bajo un programa de propiedad participada de los trabajadores.
El futuro concesionario firmará un contrato por 30 años, con opción a extenderlo diez años más. El pliego exige inversiones iniciales cercanas a los 2.000 millones de dólares durante el primer lustro, además de compromisos de cobertura y calidad del servicio.
El consorcio liderado por el Grupo Roggio
Uno de los oferentes está encabezado por Roggio ROAS, una sociedad creada específicamente para el negocio del agua. Se apoya en la experiencia de Aguas Cordobesas, la empresa del grupo que opera el servicio en la ciudad de Córdoba, y suma a Hidrosan Capital para reforzar su perfil en saneamiento.
El Grupo Roggio ya tiene presencia en otros servicios urbanos, como la operación de los subtes porteños y el ferrocarril Urquiza. Uno de sus principales accionistas, Aldo Roggio, se convirtió en imputado colaborador en la causa Cuadernos en 2018. En esa instancia reconoció que Metrovías realizó pagos periódicos al entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime, para sostener la concesión del subte y del ferrocarril.
El consorcio que combina ingeniería, cloro y experiencia brasileña
El segundo grupo está liderado por Rowing S.A., una empresa de ingeniería fundada por Walter Román. Se asoció con Mauricio Filiberti, dueño de Transclor, la firma que provee a AySA uno de los insumos clave para la potabilización del agua.
Filiberti también tiene presencia en otros servicios públicos, como Edenor y Metrogas. El componente técnico internacional de esta oferta lo aporta Arcos Saneamento, vinculada a un grupo brasileño con experiencia en la gestión del agua en Río de Janeiro.
Los próximos pasos
Una comisión evaluadora deberá revisar la documentación legal, técnica y financiera de ambas propuestas. Quienes superen esa instancia pasarán a la apertura de los sobres económicos, donde el precio ofrecido en dólares será la variable decisiva. El Gobierno prevé que el nuevo operador asuma antes de fin de año.
Fuente: Infobae


