La interna del PJ bonaerense vuelve a estallar y pone en duda un acuerdo de unidad para 2027
La disputa entre el sector de Cristina Kirchner y el de Axel Kicillof volvió a encenderse dentro del peronismo bonaerense. Nuevas críticas públicas reavivaron una pelea que, según reconocen dirigentes de ambos lados, empieza a poner en riesgo cualquier acuerdo amplio de cara a 2027.
La diputada provincial Mayra Mendoza, una de las voces más duras del camporismo contra el gobernador, volvió a apuntar contra Kicillof. Lo acusó de dividir al peronismo, de actuar con deslealtad y de no responder a los reclamos de fondos que hizo Quilmes, el municipio que gobernó hasta hace pocos meses.
La dirigente fue más allá y calificó el distanciamiento del gobernador respecto del kirchnerismo como una marca que ya no se puede borrar. También insistió con una idea que repiten otros referentes de su espacio: la prioridad electoral debería ser levantar la inhabilitación que impide a Cristina Kirchner ser candidata.
Dos hechos que alimentan la tensión
Detrás de los reproches hay dos episodios puntuales. Por un lado, la decisión de Kicillof de desdoblar la elección provincial de la nacional en 2025. Por otro, la creación del Movimiento Derecho al Futuro, que el cristinismo interpreta como un intento de tomar distancia de Cristina Kirchner.
Desde el entorno del gobernador evitan responder públicamente a los cuestionamientos, aunque reconocen fastidio ante lo que consideran una estrategia para debilitar su liderazgo dentro del PJ.
Un cuestionamiento inesperado desde el propio espacio
A las críticas del camporismo se sumó una voz que sorprendió por su origen. El intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii, le pidió a Kicillof que dejara de hacer política y se concentrara en gobernar, en referencia al reclamo social que atraviesa la provincia.
El planteo de Ishii tomó como excusa el asesinato de un joven durante un robo en su distrito y el reciente viaje del gobernador a Misiones, con un marcado tono electoral.
Un peronismo que negocia entre gestos y rupturas
Pese a estas tensiones, en las últimas semanas también hubo señales de acercamiento entre los distintos sectores del PJ. Algunos intendentes bonaerenses, cercanos a Sergio Massa, intentan cumplir un rol de mediación entre el kicillofismo y el kirchnerismo, aunque reconocen que la tarea resulta compleja.
La incógnita de fondo sigue abierta: si el peronismo logra un acuerdo de unidad, no está claro si ese consenso podrá sostenerse en el tiempo o si terminará repitiendo tensiones ya vividas en otras experiencias de gobierno compartido.
Fuente: Infobae


