Declaran la emergencia agropecuaria por las heladas que afectaron a productores de los Valles Calchaquíes
La medida alcanza a Cafayate, San Carlos, Molinos y Cachi, donde las bajas temperaturas provocaron pérdidas a productores en cultivos vitivinícolas y frutihortícolas. El decreto habilita a los damnificados a solicitar beneficios, con un plazo de 20 días hábiles para declarar daños superiores al 50%.
El Gobierno de Salta declaró el estado de emergencia o desastre agropecuario para productores vitivinícolas y frutihortícolas afectados por las heladas en los Valles Calchaquíes. La medida quedó oficializada mediante el Decreto 705/2026, publicado este jueves 29 de octubre en el Boletín Oficial.
La disposición comprende a los departamentos Cafayate, San Carlos, Molinos y Cachi, y abarca el período comprendido entre el 12 de septiembre de 2026 y el 31 de marzo de 2028. Durante ese lapso, los productores alcanzados podrán gestionar los beneficios previstos por la legislación provincial para hacer frente a las consecuencias del fenómeno climático.
La decisión se produce después de que se advirtiera sobre la magnitud de los daños en la producción regional. Según explicó el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, al programa Hora de Voces (FM Ya), más de 1.000 hectáreas fueron afectadas por las heladas en los Valles Calchaquíes y que productores reclamaban la declaración de emergencia agropecuaria.
Las pérdidas representan una preocupación para una región cuya actividad agrícola incluye viñedos y distintos cultivos frutihortícolas.
Un relevamiento oficial previo había identificado 1.323 hectáreas afectadas en Cafayate y San Carlos, con un daño promedio estimado del 80% sobre la superficie evaluada. La medición inicial se amplió posteriormente para incluir a Molinos y Cachi, además de incorporar a productores frutihortícolas.
Heladas tardías y pérdidas en los viñedos
El episodio más importante se registró el 14 de septiembre. Según los reportes publicados en medios locales, las temperaturas bajo cero se mantuvieron durante varias horas y afectaron a plantas que ya habían comenzado a brotar, luego de un invierno con condiciones relativamente benignas. En algunos establecimientos vitivinícolas se informaron daños de entre el 70% y el 100%, aunque la magnitud definitiva debía establecerse mediante evaluaciones técnicas.
El impacto económico no se limita a la cosecha. Las pérdidas también generan incertidumbre sobre los ingresos de las fincas, la continuidad de las tareas agrícolas y la contratación de mano de obra. Desde el área de Desarrollo Agropecuario señalaron que la evolución del rebrote será determinante para calcular la merma productiva y proyectar las consecuencias laborales.
Qué deben hacer los productores afectados
El Decreto 705/2026 establece que quienes hayan sufrido daños superiores al 50% deberán presentar una declaración jurada dentro de los 20 días hábiles contados desde la publicación de la norma, ante la Secretaría de Desarrollo Agropecuario.
El organismo tendrá a su cargo recibir las presentaciones, verificar la información y emitir las certificaciones correspondientes. La normativa excluye los casos en los que los daños se originen en negligencia, problemas permanentes o cultivos implantados en zonas o épocas no aptas.


