Salta

Aguas Blancas: comerciantes advierten que las nuevas restricciones podrían obligarlos a cerrar sus negocios

Lucila Vela, presidenta de la Cámara de Comercio local, cuestionó la nueva resolución de ARCA que reduce de 300 a 150 dólares el límite para pasar mercadería argentina a Bolivia. Denunció trabas de la Aduana boliviana, falta de respuestas de las autoridades y apuntó contra el diputado provincial Sergio “Checho” Oliva. Las cámaras comerciales del norte salteño se reúnen para impulsar un reclamo ante Cancillería.

Las nuevas restricciones al paso de mercadería argentina hacia Bolivia encendieron la alarma entre los comerciantes de Aguas Blancas, que advierten sobre el impacto económico de la medida en una localidad cuya actividad depende en gran parte del intercambio fronterizo.

“Con las nuevas disposiciones tenemos que cerrar la frontera”, sostuvo Lucila Vela, presidenta de la Cámara de Comercio de Aguas Blancas, al cuestionar los cambios dispuestos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según explicó, las limitaciones dejaron mercadería sin poder trasladarse y complicaron el funcionamiento de los negocios.

De acuerdo con lo planteado por la comerciante, el límite para pasar productos argentinos a Bolivia pasó de 300 a 150 dólares. Además, mencionó restricciones para el traslado de combustibles y determinados granos, medidas que afectan las operaciones habituales de quienes trabajan con el comercio fronterizo.

El reclamo por las trabas de la Aduana boliviana

Vela sostuvo que los problemas no comenzaron con la nueva resolución argentina. Según afirmó, los comerciantes enfrentan desde hace años dificultades para cruzar mercadería debido a las restricciones que aplica la Aduana boliviana, incluso cuando los trámites del lado argentino se encuentran autorizados.

La dirigente señaló que los funcionarios argentinos pueden habilitar el paso de determinados productos, pero que las autoridades bolivianas establecen sus propias condiciones y frenan el traslado de la mercadería.

En ese contexto, uno de los reclamos de los comerciantes es que la Aduana boliviana deje de operar en territorio argentino. Para Vela, la situación requiere una intervención que permita ordenar los procedimientos y evitar que las restricciones terminen paralizando la actividad comercial de las localidades fronterizas.

Reclaman respuestas y apuntan contra funcionarios

La presidenta de la Cámara de Comercio aseguró que el sector ya presentó notas ante distintos organismos y funcionarios, entre ellos los legisladores nacionales por Salta Pablo Outes y Virginia Cornejo, además de ARCA y el Consulado argentino. Sin embargo, afirmó que hasta el momento no obtuvieron una respuesta favorable a sus planteos.

También cuestionó la falta de diálogo con las autoridades locales. Según manifestó, no mantiene conversaciones con el interventor de Aguas Blancas ni con los concejales de la localidad.

En sus críticas incluyó al diputado provincial Sergio “Checho” Oliva, a quien acusó de no haberse acercado a dialogar con los comerciantes pese a ser oriundo de Aguas Blancas.

Los cuestionamientos reflejan el malestar de un sector que reclama respuestas ante una situación que, según advierte, amenaza la continuidad de numerosos negocios y las fuentes de trabajo vinculadas al intercambio fronterizo.

Las cámaras del norte buscan llevar el reclamo a Cancillería

Frente a este escenario, representantes de las cámaras de comercio de Aguas Blancas, Vespucio, Salvador Mazza y Tartagal tienen previsto reunirse en Salta capital para coordinar una estrategia común.

El objetivo es unificar los reclamos y gestionar una instancia de diálogo a nivel nacional, con la participación de Cancillería, al considerar que el conflicto involucra cuestiones vinculadas con el funcionamiento de la frontera y las relaciones con Bolivia.

Los comerciantes sostienen que necesitan una solución que contemple las particularidades económicas y sociales de las localidades fronterizas. Mientras tanto, advierten que las restricciones y la falta de respuestas mantienen en incertidumbre a los negocios que dependen del movimiento de mercadería.

La preocupación del sector es que, sin una revisión de las condiciones de circulación y sin acuerdos que permitan destrabar los obstáculos, la actividad comercial de Aguas Blancas continúe perdiendo margen de operación, con consecuencias para el empleo y la economía local.

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