Ahora, Macri también se anotó para la carrera presidencial de 2027
El ex presidente Mauricio Macri comenzó a mostrar señales cada vez más claras de distanciamiento respecto del gobierno de Javier Milei y, en paralelo, dejó de descartar una eventual candidatura presidencial en 2027.
El giro, que en su entorno describen como un “cambio de chip”, responde tanto a factores políticos como económicos y a una creciente desconfianza hacia la conducción libertaria.
Según reconstruyen fuentes cercanas y que fueron reproducidas por medios nacionales, en las últimas semanas Macri intensificó su preocupación por la marcha del país y retomó la idea de recorrer el territorio nacional. Aunque todavía no hay definiciones formales, dirigentes de su círculo íntimo admiten que ya no se presenta como un dirigente retirado y que evalúa seriamente volver a competir. Uno de los factores que impulsaron este reposicionamiento fue el respaldo de sectores empresariales.
En particular, tras un encuentro con Paolo Rocca, el líder del PRO recibió un mensaje directo: que vuelva a disputar el poder. Ese apoyo no es menor, sobre todo porque proviene de actores que en el pasado fueron críticos de su gestión.
En ese marco, el diagnóstico que comparten Macri y parte del llamado “círculo rojo” combina cuestionamientos institucionales y dudas económicas. Desde su entorno advierten sobre el impacto de la interna política dentro del oficialismo, especialmente por el rol de Karina Milei, a quien señalan como un factor de tensión que dificulta cualquier esquema de acuerdos. “La economía no resiste el internismo caótico”, sintetizan cerca del ex mandatario, en referencia a la gestión económica encabezada por el equipo libertario. A esto se suma la crítica por el manejo de designaciones judiciales y la percepción de que ciertas prácticas del oficialismo se alejan de los estándares republicanos que el PRO dice defender.
La posibilidad de una alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza, que en otro momento aparecía como estratégica para evitar la fragmentación del voto opositor, hoy luce más lejana. En el macrismo sostienen que las decisiones políticas del entorno presidencial van en sentido contrario a cualquier construcción conjunta, especialmente en distritos clave como la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, Macri avanza en la reorganización interna de su partido.
Tras la crisis que atravesó el PRO luego de las elecciones de 2023, el ex presidente busca reordenar liderazgos, recuperar dirigentes y proyectar una alternativa competitiva. Sin un candidato claro que asuma ese rol, la posibilidad de que él mismo encabece la propuesta vuelve a ganar fuerza. En agenda, ya figuran recorridas por distintas provincias, con paradas previstas en Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos, en un intento por reconstruir volumen político y territorial. Sin definiciones inmediatas, pero con señales cada vez menos ambiguas, Macri parece decidido a no quedar fuera del tablero.
Uñac se peina para el PJ
El senador nacional Sergio Uñac confirmó que está dispuesto a competir por la Presidencia en 2027 y planteó que el peronismo debe definir sus candidaturas mediante internas abiertas, ante la imposibilidad de que Cristina Kirchner vuelva a presentarse. El exgobernador sanjuanino cuestionó la gestión de Javier Milei y sostuvo que el Gobierno “no tiene un modelo económico”, sino que aplica un plan de ajuste que ya muestra consecuencias en la caída del consumo, el cierre de empresas y el deterioro del poder adquisitivo. También advirtió sobre la situación de las economías regionales, con dificultades para competir frente a productos importados. En ese contexto, Uñac consideró que el peronismo vuelve a posicionarse como principal alternativa opositora y señaló que, si encuentra condiciones políticas, buscará ser candidato. Afirmó además que la definición de liderazgos no puede resolverse “en una mesa”.

