Con un sabor amargo se retiraron anoche del estadio Ciudad de Vicente López, los simpatizantes de Platense, quienes presenciaron como en tan pocos minutos se le esfumó de las manos una victoria que iba a ser catalogada como histórica.
Finalmente, el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores terminó igualado en un tanto por bando.
Es que el “Calamar”, que ahora tiene al frente el segundo ciclo de Martín Palermo como entrenador, estuvo a un paso de vencer a Coquimbo Unido y con total justicia, pero falló en momentos claves del cotejo y debió conformarse con un punto y ahora deberá buscar la clasificación en tierras chilenas.
Platense se puso en ventaja a los 35 minutos del primer tiempo con un gol marcado por el delantero Luciano Giménez quien con un frentazo metió la pelota sobre una de las esquinas del arco.
El atacante salteño aprovechó un buen centro desde la derecha de Juan Ignacio Saborido y se anticipó a su marca y dejó sin chances al arquero chileno, Diego Sánchez. Pero luego, el “1” de Coquimbo fue determinante para el punto obtenido de visitante. El árbitro paraguayo Juan Benítez sancionó un penal para el “Calamar” cuando restaban 12 minutos para el final. Y allí el arquero “Mono” Sánchez logró contener el disparo a Guido Mainero, volando sobre su poste izquierdo. Encima, el rebote que dio le quedó a Nicolás Sánchez y otra vez a puro reflejos tapó el segundo disparo, transformándose en gran responsable del empate.
Y lo peor llegó en el minuto 49. El árbitro había dado 5 minutos para recuperar y justo a un minuto para que finalice el partido llegó el gol agónico de Guido Vadalá.



