Buscan reforzar la prevención de los trastornos alimentarios en jóvenes
La diputada provincial Marianela Marinaro presentó un proyecto de declaración para solicitar al Gobierno que fortalezca las campañas de prevención, detección y tratamiento de los trastornos alimentarios. Durante el debate, compartió su experiencia personal y reclamó mayor articulación entre Salud, Educación y las familias.
La diputada provincial Marianela Marinaro impulsó en la Cámara de Diputados de Salta un proyecto de declaración para solicitar al Poder Ejecutivo que refuerce las campañas de prevención, control y tratamiento de los trastornos alimentarios y otras patologías vinculadas.
La iniciativa, correspondiente al expediente N.º 91-54.263/26 y presentada por el bloque Por Salta, plantea que el Ministerio de Salud Pública arbitre los medios necesarios para fortalecer las acciones destinadas a abordar esta problemática.
Durante su intervención, Marinaro explicó que el tema tiene una dimensión personal, ya que atravesó un trastorno alimentario durante su infancia y juventud. Por ese motivo, sostuvo que es fundamental visibilizar estas situaciones, facilitar su detección temprana y garantizar el acompañamiento de quienes las padecen.
“Es algo que personalmente me afecta mucho. Como comenté, yo sufrí un trastorno alimenticio, sé lo que es pasar por eso”, expresó.
La legisladora señaló que uno de los principales objetivos es que los jóvenes que atraviesan estas dificultades puedan reconocer lo que les sucede y encontrar espacios de escucha y contención.
“Lo que pedimos en este proyecto es visibilizar, concientizar, detectar y acompañar a los jóvenes que están sufriendo de esto”, remarcó.
Salud y Educación, en el centro de la prevención
Marinaro consideró que la problemática requiere un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación, con campañas de concientización y detección temprana en los establecimientos educativos.
En ese sentido, propuso brindar herramientas a docentes y equipos escolares para reconocer señales de alerta, además de acompañar a las familias que enfrentan estas situaciones.
“Sabemos que no es fácil abordar esta problemática”, señaló, y agregó que muchas personas que atraviesan trastornos alimentarios tienden a retraerse y tienen dificultades para hablar sobre lo que les sucede.
La diputada también remarcó que el entorno familiar cumple un papel importante en el proceso de recuperación. Desde su experiencia, destacó el acompañamiento que recibió durante su tratamiento.
“Lo padecí de niña, lo padecí de joven, lo logré superar porque tenía una familia que me acompañaba”, relató.
A partir de esa vivencia, sostuvo que es necesario ofrecer contención tanto a quienes padecen estas patologías como a sus familiares, quienes muchas veces son los primeros en advertir cambios de conducta o señales de alarma.
Redes sociales, estereotipos y bullying
Otro de los puntos abordados por la legisladora fue la influencia de los estereotipos físicos, las redes sociales y las situaciones de acoso escolar en la salud emocional de los jóvenes.
Marinaro advirtió que las burlas y el bullying pueden profundizar el malestar de quienes atraviesan dificultades relacionadas con su imagen corporal y su alimentación.
“En estos momentos donde uno busca estereotipos, donde las redes sociales están tan marcadas, donde una burla, algo que también llamamos mucho el bullying, está tan naturalizado, tenemos que trabajar, tenemos que acompañar, tenemos que estar presentes para los jóvenes”, manifestó.
La legisladora pidió fortalecer las estrategias de prevención para evitar que estas situaciones pasen inadvertidas y para que los adolescentes puedan acceder a orientación y asistencia oportunas.
Una problemática que requiere acompañamiento
Durante su exposición, Marinaro mencionó que los trastornos alimentarios pueden estar asociados con distintas complicaciones de salud y destacó la importancia de que los jóvenes también cuenten con información sobre otras patologías, como la diabetes.
Por eso, insistió en la necesidad de fortalecer el trabajo preventivo desde las instituciones educativas y sanitarias, sin dejar de lado el rol de las familias.
“Tenemos que acompañarlos emocionalmente para que puedan transitar y superar todas estas enfermedades”, afirmó.
Finalmente, agradeció a sus pares por acompañar el tratamiento de la iniciativa y destacó la importancia de que quienes atraviesan estas situaciones sepan que no están solos.
El proyecto de declaración busca promover una mayor intervención estatal en la prevención, detección y tratamiento de los trastornos alimentarios, con especial atención en niños, niñas y adolescentes, mediante campañas de concientización y herramientas de acompañamiento para las comunidades educativas y familiares.


