La concejal de San Ramón de la Nueva Orán, Mirta Copes, confirmó que no buscará renovar su banca en el Concejo Deliberante y reconoció que atraviesa una situación económica complicada como jubilada.
La dirigente llegó al cuerpo legislativo de la mano de La Libertad Avanza, y, consultada sobre el futuro del gobierno de Javier Milei, aseguró que todavía podría volver a votarlo, aunque esperará a ver qué sucede de aquí a fin de año.
Copes, en primer lugar, descartó la posibilidad de competir nuevamente por una banca en las próximas elecciones. Según expresó, la experiencia que atraviesa actualmente en el Concejo Deliberante es negativa y sostuvo que solo “estando mal de la cabeza” podría decidir continuar en el cargo.
La edil también se refirió a su respaldo al presidente Javier Milei. Si bien no descartó volver a acompañarlo electoralmente, planteó que aguardará la evolución de la situación económica durante los próximos meses.
En ese marco, realizó una particular autocrítica desde su propia realidad: “La verdad, hoy como jubilada, no la estoy pasando bien”.
La declaración adquiere especial relevancia por tratarse de una dirigente que llegó a la política local como representante de La Libertad Avanza, espacio que hizo de la reducción del gasto público en busca de “equilibrio fiscal”, una de sus principales banderas.
Una gestión atravesada por cuestionamientos
La etapa de Copes en el Concejo Deliberante de Orán estuvo marcada por distintas polémicas. En 2025, su nombre quedó involucrado en cuestionamientos vinculados a la designación de familiares dentro del cuerpo legislativo.
Su hija, María Mercedes del Basso, figuraba como secretaria privada de la concejal, mientras que uno de sus hijos ocupaba un cargo de asesor contable.
En ese momento, ante las críticas por la incorporación de familiares, Copes defendió públicamente las designaciones y afirmó que dentro del Concejo trabajaban “como una pyme familiar”.
La situación volvió a generar repercusiones meses después, cuando se conoció que su hija habría percibido un salario durante un período en el que, según las denuncias difundidas, no habría cumplido funciones y se encontraba fuera del país. La situación le valió el apodo de “ñoqui vip”.
Ya en 2026, la concejal libertaria quedó nuevamente en el centro de una controversia a raíz de la aparición de documentos con una firma atribuida a ella, fechados durante los días en que se encontraba de viaje en Brasil.
Desde el Concejo Deliberante se planteó investigar si se trataba de documentación firmada previamente o de una eventual falsificación, e incluso se mencionó la posibilidad de avanzar con acciones judiciales si se confirmaban irregularidades.
En ese contexto, Copes rechazó las acusaciones y anunció que solicitaría una pericia caligráfica para determinar la autenticidad de las firmas.
La situación escaló dentro del recinto, y la edil terminó en un fuerte cruce con una periodista a la que maltrató luego de que intentara consultarla sobre el hecho.



