País

El Gobierno busca avanzar con la reforma política, pero enfrenta resistencias entre sus aliados

La eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se perfila como el primer gran desafío legislativo de la nueva etapa política del Gobierno nacional. Aunque el presidente Javier Milei definió una hoja de ruta para el Congreso tras la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete, el oficialismo ya enfrenta diferencias con el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR), que rechazan la iniciativa en los términos actuales.

Durante una reunión en la Casa Rosada con diputados y senadores de La Libertad Avanza, Milei expuso las prioridades parlamentarias para los próximos meses. Entre ellas sobresalen la reforma electoral, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la aprobación definitiva de los cambios en la ley de Zonas Frías.

Sin embargo, el proyecto para modificar el sistema electoral aparece como el más complejo de negociar.

Las PASO, el principal punto de conflicto

La propuesta enviada por el Poder Ejecutivo plantea eliminar las PASO, una medida que genera diferencias incluso entre los espacios políticos que habitualmente acompañan al oficialismo.

Desde el PRO advirtieron que el texto necesita modificaciones antes de recibir respaldo legislativo.

“Así como está, nosotros no apoyamos. Tiene que tener varias mejoras para empezar a discutirlo”, aseguró un referente del partido.

La postura también encuentra resistencia en la UCR. El jefe del bloque radical en el Senado, Eduardo Vischi, ya había manifestado anteriormente que las primarias fortalecen la participación democrática y anticipó que no acompañará la eliminación del sistema sin cambios en la propuesta.

Meses atrás, el propio Gobierno había dejado abierta la posibilidad de transformar las PASO en optativas como alternativa para alcanzar consensos. No obstante, dentro del bloque libertario consideran que esa opción ya no forma parte de la estrategia oficial.

Una reforma con cambios amplios

Además de eliminar las elecciones primarias, el proyecto incorpora modificaciones de fondo en el régimen electoral.

Entre ellas se encuentra la incorporación del concepto de “Ficha Limpia”, que impediría postularse a personas con condena confirmada en segunda instancia.

La iniciativa también propone eliminar los aportes estatales para las campañas electorales, flexibilizar los límites al financiamiento privado, modificar aspectos de la Boleta Única de Papel e introducir un casillero para votar listas completas.

Asimismo, plantea eliminar la obligatoriedad de los debates presidenciales y reducir las restricciones para la difusión de encuestas durante la veda electoral.

Santilli tendrá la tarea de negociar los consensos

La responsabilidad de construir acuerdos recaerá en el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien ya inició una ronda de contactos con gobernadores y dirigentes de distintos espacios.

Antes de asumir el cargo, mantuvo conversaciones con mandatarios provinciales presentes en su jura y posteriormente recibió en Casa Rosada al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil.

Mientras tanto, el oficialismo también busca consolidar apoyos para otras iniciativas. En el caso de la reforma de la ley de Zonas Frías, el PRO y la UCR ya acompañaron la media sanción en Diputados y podrían mantener esa postura en el Senado.

En cambio, tanto la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central como la reforma electoral seguirán siendo materia de negociación durante las próximas semanas, en una etapa que pondrá a prueba la capacidad del Gobierno para sostener acuerdos con sus principales aliados parlamentarios.

Fuente: Infobae

Volver al botón superior