El Observatorio había recomendado dejar atrás elecciones de reinas estudiantiles
En 2023, el organismo provincial advirtió que este tipo de certámenes puede reproducir estereotipos de belleza, discriminación y violencia simbólica contra niñas y adolescentes. También pidió a municipios y escuelas reemplazarlos por propuestas recreativas, culturales y deportivas con perspectiva de género y derechos.
Dos años antes de la controversia que ahora atraviesa a Joaquín V. González por la elección de la Embajadora Estudiantil, el Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta ya había recomendado avanzar hacia la eliminación de este tipo de certámenes cuando involucran a niñas, niños y adolescentes.
La posición quedó plasmada en la Recomendación N.º 15/23, emitida el 20 de septiembre de 2023, en la que el organismo sostuvo que las tradicionales elecciones de reinas estudiantiles entran en tensión con normas vinculadas a la igualdad de género, la protección integral de niñas, niños y adolescentes y la prevención de la violencia contra las mujeres.
El documento advierte que los concursos de belleza pueden reproducir violencia simbólica al reforzar patrones estereotipados sobre cómo deben verse y comportarse las mujeres.
Según el Observatorio, este tipo de prácticas tiende a colocar el cuerpo de adolescentes y jóvenes bajo evaluación pública, de acuerdo con parámetros de belleza predominantes que pueden derivar en discriminación hacia quienes no encajan en esos modelos.
Cambiar “reina” por “embajadora” no resolvería el problema
Uno de los puntos más contundentes de la recomendación señala que modificar la denominación del certamen no necesariamente transforma su lógica.
El organismo indicó que, aun cuando las jóvenes seleccionadas sean llamadas “embajadoras” o “referentes en valores”, continúan predominando criterios asociados a cuerpos hegemónicos.
Para el Observatorio, el problema no pasa únicamente por el nombre de la actividad, sino por el mecanismo de competencia y exposición que permanece detrás de ella.
También cuestionó el rol de los adultos en la continuidad de estas tradiciones.
El documento sostiene que, bajo el argumento de preservar costumbres locales, muchas veces son los mayores quienes sostienen competencias en las que el cuerpo y las aptitudes de adolescentes quedan sujetos a observación y juicio.
Advirtió sobre el impacto en la autoestima y la exposición en redes y medios. La recomendación también puso el foco en las consecuencias que estos eventos pueden tener sobre las propias estudiantes.
A partir de experiencias recogidas durante talleres con adolescentes, el organismo consignó que las jóvenes que no resultan elegidas pueden quedar expuestas y ver afectada su autoestima.
Además, señaló que estos concursos pueden generar inseguridades, ansiedad y una relación negativa con la imagen corporal, especialmente cuando existe presión para responder a determinados ideales físicos.
Otro de los riesgos identificados fue la posterior difusión de imágenes de adolescentes en medios de comunicación y otros espacios de exposición pública.
El Observatorio advirtió que esa visibilidad puede dejarlas vulnerables frente a distintas formas de violencia y acoso.
El planteo cobra particular actualidad frente a situaciones como las denunciadas recientemente en Joaquín V. González, donde establecimientos educativos señalaron episodios de hostigamiento, discriminación y ciberacoso luego de conocerse el resultado de la elección local.
Erradicar los concursos de belleza con menores
En su parte resolutiva, el Observatorio instó a los poderes del Estado provincial a adoptar medidas legislativas y administrativas destinadas a prevenir y erradicar los concursos de belleza que involucren a niñas, niños y adolescentes.
Al Ministerio de Educación le recomendó promover alternativas para celebrar el mes de los estudiantes mediante actividades recreativas, culturales, artísticas, sociales y deportivas que incorporen perspectiva de género, diversidad y derechos.
También propuso consultar directamente a los estudiantes mediante encuestas, reuniones o foros, con el objetivo de que sean ellos quienes intervengan en la definición de nuevas formas de celebración.
Asimismo, recomendó fortalecer los contenidos de Educación Sexual Integral relacionados con desigualdades y violencias por motivos de género y trabajar específicamente sobre los efectos que los concursos de belleza pueden producir en la autoestima y la imagen corporal.
Recomendación específica para los municipios
El Observatorio recomendó que las áreas de Mujer, Género, Diversidades o Juventud no participen ni promuevan actividades vinculadas con elecciones de reinas. En reemplazo, propuso desarrollar iniciativas destinadas especialmente a adolescentes y jóvenes que garanticen espacios de recreación y esparcimiento desde una perspectiva de género, diversidad y derechos.
Además, planteó la necesidad de capacitar y sensibilizar a funcionarios de los tres poderes del Estado para explicar por qué este tipo de tradiciones puede perpetuar estereotipos.


