En Metán, vecinos manifestaron su rechazo a la reactivación del Proyecto León
La empresa Ajax busca explorar cobre y plata en los cerros de Río Piedras, pero la iniciativa reavivó una oposición que lleva casi dos décadas. Los pobladores advirtieron sobre el impacto ambiental, el uso del agua y los antecedentes de un informe que acumuló más de cien observaciones y no fue aprobado.
Vecinos de Metán manifestaron su rechazo a la posible reactivación del Proyecto León, una iniciativa de exploración de cobre y plata que la empresa Ajax pretende retomar en los cerros de Río Piedras. La posición fue planteada ante concejales y diputados provinciales durante una reunión realizada en el Concejo Deliberante. El encuentro se produjo después de que representantes de la compañía mantuvieran, a fines de agosto, una reunión con habitantes de Juramento para presentar los alcances iniciales del denominado Proyecto Macacha, vinculado con el antiguo yacimiento León. Ajax busca obtener los permisos ambientales para comenzar una primera etapa de exploración, destinada a comprobar la existencia y concentración de minerales y establecer si el emprendimiento puede resultar rentable. Sin embargo, la posibilidad de que esos trabajos deriven posteriormente en una explotación minera a cielo abierto volvió a movilizar a quienes ya se habían opuesto al proyecto hace casi dos décadas. De la reunión con los vecinos participaron los diputados provinciales Rodrigo García y Sergio López. Los asistentes cuestionaron la ausencia de otros representantes municipales y provinciales, al considerar que la gravedad del tema requería la presencia de todas las autoridades electas por el departamento.
Un rechazo que lleva más de dos décadas
Las vecinas Karina y Natalia Chancalay estuvieron entre las primeras expositoras. Ambas expresaron su rechazo al proyecto y advirtieron sobre sus posibles consecuencias para el ambiente y las comunidades cercanas. Natalia debió interrumpir momentáneamente su intervención al emocionarse mientras relataba el compromiso que mantienen desde hace años con la defensa de los recursos naturales. También expuso Roberto Nieva, integrante del movimiento que enfrentó la iniciativa original. Su intervención estuvo centrada en la ubicación del yacimiento, el sistema de explotación, los riesgos para las fuentes de agua y las consecuencias económicas que, según sostuvo, podría generar para las poblaciones de la zona. Nieva remarcó que la oposición vecinal no responde únicamente a una posición ideológica frente a la minería, sino a los antecedentes técnicos y administrativos del propio emprendimiento. En 2008, la Secretaría de Minería de Salta recomendó no aprobar el Informe de Impacto Ambiental presentado por Alexander Gold para desarrollar el Proyecto León. Aquella evaluación recibió más de cien observaciones de organismos provinciales y nacionales, además de equipos técnicos de la Universidad Nacional de Salta. Posteriormente, la compañía anunció la suspensión de la iniciativa. “No fue un proyecto que se detuvo solamente porque un grupo de vecinos se opuso. El Informe de Impacto Ambiental no fue aprobado”, enfatizó Nieva.
El agua, la mayor preocupación
León es un proyecto de cobre y plata alojado en sedimentos e integrado por dos depósitos, denominados El Plomo y El Cobre. Estuvo anteriormente en manos de Alexander Mining plc, firma que entre 2005 y 2010 habría destinado alrededor de 25 millones de dólares a estudios y trabajos preliminares. En 2006, la compañía desarrolló pruebas de extracción y procesamiento para evaluar una eventual explotación a cielo abierto. También ensayó la recuperación del mineral mediante lixiviación en pilas y produjo cátodos de cobre a pequeña escala en el lugar. Esos antecedentes profundizan el rechazo vecinal, especialmente por el eventual impacto sobre el agua. En la descripción técnica del proyecto se menciona la disponibilidad del río Juramento, aunque los representantes de Ajax afirmaron que instalarían un reservorio propio y que no utilizarían agua del cauce. La promesa empresarial no despejó las preocupaciones. Los pobladores plantearon que todavía no se explicó de dónde provendría el agua para llenar ese reservorio, qué volumen demandaría la actividad ni cómo se impedirían filtraciones o episodios de contaminación.
Para los vecinos, el cambio de compañía y la presentación de la iniciativa bajo el nombre de Proyecto Macacha no modifican el núcleo del conflicto: se trata de reactivar un yacimiento cuya propuesta anterior no obtuvo aprobación ambiental y que podría derivar en una explotación a cielo abierto en los cerros de Río Piedras.


