Gustavo Sáenz influyó en el Senado y frenó el proyecto para ampliar la venta de tierras a extranjeros
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, fue uno de los tres mandatarios provinciales que incidieron en la decisión de frenar el tratamiento del capítulo del proyecto oficialista que buscaba ampliar los límites para la venta de tierras a extranjeros.
Junto a Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Rolando Figueroa, de Neuquén, el mandatario salteño tomó distancia de una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que había generado un fuerte rechazo político y social en distintas provincias.
Según publicó La Nación, el cambio de postura de los gobernadores se reflejó rápidamente en el Senado.
Las senadoras Flavia Royón, por Salta; Beatriz Ávila, por Tucumán; y Julieta Corroza, por Neuquén, comunicaron al oficialismo que no acompañarían el capítulo referido a la venta de tierras a ciudadanos extranjeros.
Las tres legisladoras mantienen una estrecha relación política con sus respectivos gobernadores, quienes, de acuerdo con la publicación, evaluaron durante las últimas semanas el creciente costo político que implicaba respaldar la iniciativa.
“No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”, afirmó el gobernador neuquino en un video difundido en sus redes sociales.
Luego de la confirmación de la caída del capítulo de tierras, Sáenz publicó en sus redes sociales la canción “La Argentina que yo quiero” de Los Chalchaleros, con el siguiente mensaje:
“Hoy, más que nunca, esta canción de Los Chalchaleros cobra un sentido especial. ¡Viva la Patria!”.
La presión política hizo caer la mayoría oficialista
Hasta comienzos de esta semana, el oficialismo aseguraba contar con los votos necesarios para aprobar el proyecto. Sin embargo, en pocos días esa mayoría se desarmó.
La publicación relata que incluso una senadora con experiencia le advirtió a la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, que una ventaja mínima no resistiría la presión política.
Con el correr de las horas, los apoyos comenzaron a desaparecer y el oficialismo perdió los votos necesarios para avanzar con uno de los capítulos más controvertidos de la reforma.
El rechazo al proyecto no solo surgió entre los aliados del Gobierno. También aparecieron diferencias dentro del propio oficialismo.
De acuerdo con la información publicada por La Nación, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, cuestionó modificaciones que Bullrich había negociado con sectores de la oposición dialoguista.
Esas diferencias ya habían provocado la suspensión de una sesión anterior y terminaron profundizando las dificultades para reunir los apoyos necesarios.



