José García rompió la unidad oficialista en el Concejo y sacó a Yo Participo del interbloque
El concejal capitalino anunció su salida durante una sesión del Concejo Deliberante, luego de cuestionar la falta de comunicación formal sobre su designación como intendente interino durante la ausencia de Emiliano Durand. “Por eso también quiero comunicar formalmente y a viva voz mi renuncia al interbloque de Primero los Salteños”, afirmó.
El concejal José García oficializó la salida de su espacio, Yo Participo, del interbloque Primero los Salteños, que reúne a sectores que acompañan al intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand y al Gobernador, Gustavo Sáenz.
La ruptura se produjo durante una discusión que comenzó por el cuestionamiento de la concejal libertaria Laura Jorge Saravia al viaje al exterior del jefe comunal y del presidente del Concejo Deliberante, Darío Madile, y por la falta de información pública respecto de las autoridades que debían quedar a cargo de la ciudad y del cuerpo legislativo.
El planteo de Saravia derivó en una intervención de Madile, quien bajó del estrado de la Presidencia para responderle a la concejal. El titular del Concejo explicó que, cuando se produce una delegación de funciones del intendente al presidente del cuerpo o de este último hacia los vicepresidentes, deben existir instrumentos formales que permitan acreditar esas decisiones.
“Cuando se produce una delegación tanto del intendente hacia el presidente del Concejo Deliberante o del presidente del Concejo hacia el vice primero o segundo, se hacen herramientas formales, instrumentos legales y públicos. No se hacen en un cuarto”, sostuvo Madile.
El presidente del Concejo también explicó que tanto él como Durand habían sido invitados por empresas para realizar el viaje y aseguró que la participación no representó un costo para el municipio.
García al cruce
Sin embargo, minutos después, García tomó la palabra y cuestionó directamente la explicación de Madile. El concejal aseguró que nunca había recibido una comunicación formal que le informara que debía asumir temporalmente la intendencia de la ciudad ante la ausencia del intendente y del titular del Concejo.
“Le agradezco a la concejal Laura Jorge porque por usted me enteré que yo estaba siendo intendente interino de la ciudad de Salta. Nunca lo supe, nunca tuve la comunicación formal”, afirmó García durante la sesión.
El edil sostuvo que la situación era particularmente grave porque, mientras él desconocía que debía ocupar ese lugar en la línea de sucesión, había tomado conocimiento a través de publicaciones periodísticas de que figuraba como autoridad interina.
“A mí no me llegó. Y la verdad que quedarme callado frente a una cuestión que fue gravísima… yo también debo decir mi verdad y mi verdad es que a mí formalmente nadie me comunicó que me tocaba ocupar tamaña responsabilidad institucional en la ciudad de Salta”, expresó.
García también señaló que había observado que otro concejal había participado en actos oficiales en representación del Concejo Deliberante durante el período de ausencia de las autoridades, pero remarcó que en su caso no había existido ninguna notificación.
La salida
El episodio terminó derivando en una definición política que ya venía siendo anticipada por el propio concejal. García vinculó el conflicto institucional con un desgaste previo en su relación con los demás sectores que integran el oficialismo y cuestionó la forma en que se manejaron los vínculos dentro del espacio.
“Considero que somos un espacio que siempre está dispuesto a dialogar y debatir. Hace mucho tiempo que vengo teniendo situaciones que no me parecen”, había planteado el edil al referirse al vínculo con sus aliados.
Finalmente, hizo pública su decisión desde el recinto: “Por eso también quiero comunicar formalmente y a viva voz mi renuncia al interbloque de Primero los Salteños”.
Con la salida de Yo Participo, el oficialismo capitalino enfrenta un nuevo escenario dentro del Concejo Deliberante. La ruptura deja expuestas diferencias internas que ya se venían acumulando y abre una etapa de mayor negociación para el Ejecutivo municipal a la hora de reunir los votos necesarios para avanzar con sus iniciativas.
El conflicto por la intendencia interina terminó así funcionando como el punto de quiebre de una relación política que, según las propias declaraciones de García, atravesaba desde hacía meses un proceso de desgaste.


