La Cámara Federal de Rosario audita más de 7.000 causas que estarían paralizadas en dos juzgados
La Cámara Federal de Rosario inició una auditoría interna tras detectar una fuerte discrepancia en la cantidad de causas que tramitan los Juzgados Federales N° 3 y N° 4 de esa ciudad. Este martes, el tribunal ordenó a ambos juzgados que, en un plazo de 48 horas, informen las estadísticas completas de los expedientes en trámite. Los dos juzgados están a cargo del juez Carlos Vera Barros.
El problema salió a la luz cuando fiscales federales de Rosario comenzaron a recibir notificaciones de causas radicadas hace entre tres y seis años, pero que recién ahora eran comunicadas por primera vez. Los acusadores alertaron sobre la situación a la Procuración General, a cargo de Eduardo Casal, lo que derivó en un relevamiento del sistema del Ministerio Público. Allí se detectó que existen 1.180 causas abiertas correspondientes a esos dos juzgados, mientras que en el sistema Lex 100 del Poder Judicial la cifra supera las 8.000.
Con la firma del presidente de la Cámara, Aníbal Pineda, y el acuerdo de todos los jueces del tribunal, se exigió a los secretarios de cada juzgado que reporten los criterios utilizados para elaborar sus estadísticas y que las revisen conforme a la normativa de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura. Una vez cumplido el plazo de 48 horas, la Cámara cotejará los números con otros registros para determinar si hubo irregularidades, revisando expediente por expediente.
Descartan “cajoneo masivo”
Desde el tribunal descartan que exista un “cajoneo masivo” de causas, aunque no descartan encontrar delitos que debieron investigarse y nunca tuvieron avances. Según reconoció un funcionario judicial consultado por Infobae, “las causas que no estaban registradas y no se movieron durante años no deben llegar a 100, pero no son menos de 10”, entre las que se incluyen casos de trata de personas y narcotráfico a mediana escala que permanecieron paralizados.
Entre las hipótesis que se manejan en los tribunales rosarinos figura la posibilidad de que los secretarios de los juzgados hayan “inflado” el volumen de expedientes a su cargo para no perder empleados ni recursos, en un contexto donde el avance del sistema acusatorio redujo las responsabilidades de los juzgados de primera instancia. También se evalúan otras explicaciones, como un subregistro histórico vinculado al narcomenudeo, causas del régimen penal cambiario que quedan fuera del radar de los fiscales, y expedientes ya archivados por el Ministerio Público pero que los juzgados todavía conservan para completar trámites pendientes, como la destrucción de material secuestrado.
El episodio se suma a los casos de corrupción judicial que en los últimos años involucraron a dos de los cuatro jueces federales de Rosario: Marcelo Bailaque, que renunció, y Gastón Salmain, actualmente suspendido y a la espera de un juicio político.
Fuente: Infobae


