Marruecos exige recuperar a sus menores en Ceuta y Sánchez entra en un laberinto legal
Pedro Sánchez suma un nuevo frente en Ceuta justo cuando la crisis migratoria parecía entrar en una fase de contención. Marruecos pasó de ofrecer colaboración para identificar a los menores que cruzaron durante la avalancha del 30 de julio a exigir directamente su regreso, una reclamación que alcanza también a jóvenes marroquíes que ya estaban bajo tutela en España antes de aquella entrada masiva.
El reclamo llegó de boca del ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, quien aseguró que Rabat no piensa renunciar a ninguno de ellos y pretende resolver su retorno por las vías legal y política. El problema para La Moncloa es que España no puede responder simplemente enviándolos de vuelta: cualquier repatriación debe analizarse individualmente, comprobar la identidad y la situación familiar y respetar por encima de todo el interés superior del menor.
Y ahí aparece una paradoja especialmente incómoda para el Gobierno. Mientras Marruecos reclama que esos chicos regresen al otro lado de la frontera, la reforma aprobada por el Ejecutivo de Sánchez en 2025 creó un mecanismo para trasladar obligatoriamente a menores no acompañados desde territorios saturados como Ceuta hacia otras comunidades autónomas. El sistema esta en marcha y durante los últimos meses se reubicaron cientos dentro de España. Por lo que el nuevo pedido de Rabat abre ahora dos caminos difíciles de compatibilizar: repatriarlos cuando existan las garantías legales o continuar distribuyéndolos por el país mientras permanezcan bajo protección española.
Más de 1.300 menores y una reforma que obliga a moverlos de Ceuta.
El problema para Pedro Sánchez tiene una dimensión mucho más concreta que el cruce diplomático con Rabat. El Gobierno español ya tiene 1.342 menores extranjeros no acompañados registrados en Ceuta. Se trata de una cifra todavía provisional porque quedan jóvenes por identificar, mientras los dispositivos de acogida de la ciudad están completamente desbordados. Sira Rego, ministra de Juventud, reconoció la semana pasada que la situación aun continua complicada. Además, adelantó que los primeros traslados hacia la Península podrían comenzar en cuestión de semanas.
Ahí entra directamente la reforma aprobada por el Ejecutivo en 2025. El nuevo sistema modificó la Ley de Extranjería para permitir la reubicación obligatoria de menores desde territorios sometidos a una presión migratoria extraordinaria hacia otras comunidades autónomas. Esa “contingencia” se declara cuando el sistema de acogida supera tres veces su capacidad ordinaria. Una vez activada, los nuevos menores registrados pueden ser trasladados en un plazo máximo de 15 días. Mientras que para quienes ya estaban acogidos cuando comenzó a aplicarse el mecanismo se estableció un procedimiento transitorio más largo.
La avalancha del 30 de julio volvió a llevar ese sistema al límite. Las instalaciones ceutíes estaban diseñadas para atender a alrededor de 90 menores y llegaron a albergar aproximadamente 1.100. Es deir, obligando incluso a utilizar colegios y espacios provisionales mientras se completaban identificaciones y expedientes. El Gobierno prioriza ahora a las niñas y a los menores de 13 años en los traslados hacia otras comunidades. Es justamente ahí donde aparece la contradicción que abre el reclamo de Marruecos. Mientras la reforma de Sánchez obliga a España a buscar plazas y distribuir a esos jóvenes dentro del territorio nacional, Rabat sostiene ahora que el destino debería ser Marruecos.
El 15-A mantiene a Ceuta en alerta y el malestar ya llegó a las calles
El nuevo conflicto por los menores llega en un momento especialmente delicado para España. Ceuta todavía mira con temor hacia el 15 de agosto. La fecha que desde comienzos de mes circula por grupos de WhatsApp, Facebook y TikTok como posible día para repetir una entrada masiva desde Marruecos. El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) otorgó credibilidad a la existencia de esa campaña. De modo que, la Guardia Civil concluyó que tiene capacidad de movilización, aunque sigue sin poder determinar cuántas personas podrían responder al llamamiento ni quién está realmente detrás de su difusión. La preocupación es suficiente como para que el Gobierno haya pasado de la vigilancia a medidas extraordinarias.
Las redes vuelven a estar en el centro de todas las miradas. VerificaRTVE encontró conversaciones sobre rutas, puntos de encuentro y recomendaciones para alcanzar territorio español. Sin embargo, este martes Meta y TikTok aceptaron colaborar en la verificación de contenidos relacionados con los cruces fronterizos hacia España. Entonces ante el temor de que información falsa o manipulada vuelva a utilizarse para impulsar movimientos masivos.
Todo ocurre, además, con una Ceuta cada vez más impaciente. El domingo, una concentración convocada por las cuatro comunidades religiosas de la ciudad llenó la Plaza de la Constitución bajo el lema “Basta ya. Ceuta no se rinde”. Los organizadores cifraron la asistencia en más de 15.000 personas. Asimismo, reclamaron al Gobierno español y a las instituciones europeas más medios y una respuesta estable frente a una crisis que consideran imposible de asumir.
Así, la exigencia de Marruecos para recuperar a sus menores abre otro problema para Sánchez cuando el anterior todavía está lejos de cerrarse. España debe resolver qué hacer con más de un millar de jóvenes que permanecen bajo su protección mientras, al mismo tiempo, refuerza una frontera que podría volver a ponerse a prueba en cuestión de días.
Fuente:Urgente24



