Sáenz y la autopista del Valle: “pese a las dificultades, la obra pública no se detiene”
El gobernador recorrió los frentes de la obra que busca responder al crecimiento productivo y mejorar la conectividad regional.
El gobernador Gustavo Sáenz inspeccionó los avances de la autopista del Valle de Lerma, una de las obras de infraestructura más relevantes de su gestión, pensada para acompañar el crecimiento demográfico y productivo de la provincia en las próximas décadas.
Durante la recorrida, el mandatario verificó el estado de ejecución en los distintos frentes de trabajo que conforman este corredor estratégico, que es financiado íntegramente con fondos provinciales.
En ese marco, Sáenz subrayó la continuidad de la obra pública pese al contexto económico: “En Salta, a pesar de las dificultades, la obra pública no se detiene. Nos comprometimos a hacer esta obra histórica y estamos cumpliendo. No somos lo que decimos, somos lo que hacemos”, expresó.
Actualmente, los trabajos se desarrollan de manera simultánea en múltiples sectores de la traza, con el objetivo de sostener el ritmo de ejecución. Entre las principales tareas en marcha, se destaca la construcción del terraplén en el tramo comprendido entre las rutas provinciales 24 y 23, junto con el despeje de la traza y la ejecución de alcantarillas en distintos puntos. En paralelo, avanzan las obras de infraestructura clave para la conectividad del corredor.
Se realiza el llenado con hormigón de las bases de los estribos del puente ubicado en el nudo con la RP 24, mientras que ya comenzaron las excavaciones para las bases del puente correspondiente al cruce con la RP 23. La autopista tendrá una extensión total de 22 kilómetros y contará con iluminación LED de última generación en todo su recorrido. Según lo proyectado, podrá soportar un tránsito de hasta 40.000 vehículos diarios y dispondrá de cruces a distinto nivel, lo que permitirá garantizar la continuidad y seguridad de las rutas provinciales existentes.
El proyecto incluye además la construcción de tres puentes estratégicos sobre los ríos Pulares y Rosario, así como un paso sobre las vías del ferrocarril en la zona de Los Vallistos, consolidando un esquema de circulación más fluido en toda la región.
A esto se suma una obra complementaria de carácter hídrico: un canal colector pluvial de más de 12 kilómetros de extensión. Este sistema está diseñado para captar excedentes de agua y apunta a resolver de manera estructural las inundaciones recurrentes que afectan a la Ruta Nacional 68 durante la temporada estival.
De este modo, la autopista del Valle de Lerma se posiciona como una intervención integral que no solo busca mejorar la conectividad vial, sino también dar respuesta a problemáticas históricas de infraestructura en una de las zonas más dinámicas de la provincia.




