Según el INDEC, la construcción se desplomó 4,6% en julio
La actividad de la construcción profundizó su deterioro durante julio y registró una caída mensual desestacionalizada del 4,6%, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En comparación con igual mes de 2025, el sector se contrajo 4,5%.
Los números confirmaron la interrupción de la recuperación observada durante algunos meses de la primera mitad del año. Pese al retroceso reciente, el acumulado entre enero y julio todavía conserva un crecimiento interanual del 1,7%. El cambio de tendencia aparece con mayor claridad en la evolución mensual: después del crecimiento del 6,5% registrado en mayo, la construcción cayó 4,3% en junio y volvió a descender otro 4,6% en julio. La serie tendencia-ciclo también mostró un debilitamiento sostenido. Retrocedió 0,4% en mayo, 0,8% en junio y 1,1% durante julio, una secuencia que expone la pérdida de impulso del sector.
Nueve de los trece insumos terminaron en rojo
La menor actividad tuvo un impacto directo sobre el consumo de materiales. En julio, nueve de los trece grupos relevados por el organismo estadístico presentaron contracciones interanuales. El mayor desplome correspondió al asfalto, con una caída del 23,1%, seguido por el yeso, que retrocedió 21,2%. Los despachos de ladrillos huecos disminuyeron 12,9%, mientras que las cales bajaron 9,8% y el hormigón elaborado, 9,5%. También se registraron caídas en el cemento portland, con un 8,1%; las placas de yeso, con un 7,2%; los pisos y revestimientos cerámicos, con un 6,9%; y el hierro redondo y los aceros destinados a la construcción, con un 2,4%. Solamente algunos insumos lograron sostener resultados positivos. Los artículos sanitarios de cerámica crecieron 7%; los mosaicos graníticos y calcáreos avanzaron 0,7% y las pinturas apenas aumentaron 0,1%. El rubro denominado “resto”, que comprende productos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano, fue la excepción más marcada, con una expansión interanual del 22,8%. En los primeros siete meses del año, el consumo de hierro redondo y aceros acumuló un incremento del 4,6%, mientras que el hormigón elaborado creció un 1,4%. En sentido contrario, el cemento portland disminuyó 3,3%; los ladrillos huecos, 5,1%; el asfalto, 8,9%; y los pisos y revestimientos cerámicos, 9,1%.
El empleo todavía resiste
La contracción de la actividad aún no tuvo un reflejo equivalente sobre el empleo formal. En junio, último mes con información disponible, la construcción contabilizó 376.374 puestos de trabajo privados registrados, un 1,2% más que en igual período del año anterior. Sin embargo, el crecimiento acumulado durante el primer semestre fue de apenas 0,5%, un resultado que muestra la fragilidad del mercado laboral del sector. Otro indicador con comportamiento positivo fue la superficie autorizada para construir. En junio alcanzó los 1,57 millones de metros cuadrados en los 246 municipios relevados, lo que representó un aumento interanual del 31,6%. Durante los primeros seis meses del año, la mejora acumulada fue del 8,9%. Los permisos, no obstante, anticipan proyectos que pueden demorar en comenzar o incluso no concretarse, especialmente en un escenario atravesado por altos costos y restricciones financieras.
Las empresas no esperan una recuperación inmediata
Las expectativas para el período comprendido entre agosto y octubre permanecen mayoritariamente estancadas o negativas. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 75% considera que la actividad no tendrá cambios, el 14,4% anticipa una disminución y solamente el 10,6% espera un crecimiento. El panorama es más adverso entre las firmas vinculadas con la obra pública: el 25,8% proyecta una caída, el 57,3% no espera modificaciones y el 16,9% confía en una mejora. Dentro del segmento privado que anticipa una contracción, el 33,4% atribuye esa perspectiva a la caída de la actividad económica. Le siguen los altos costos de construcción, con el 24,2%; la falta de créditos, con el 15,2%; y los atrasos en la cadena de pagos, con el 12,1%. Entre las empresas de obra pública, el 26,5% señala como principal dificultad la debilidad de la economía, mientras que el 24,2% menciona las demoras en los pagos.
El acceso al financiamiento aparece como una condición decisiva para reactivar la construcción. El 22,8% de las empresas privadas reclama políticas crediticias específicas para el sector, mientras que otro 14,1% considera prioritario ampliar el crédito hipotecario.



