Trabajar para pagarle a la app: la deuda aprieta a los repartidores
Las plataformas les prestan dinero a los mismos trabajadores que dependen de ellas para sobrevivir y luego descuentan las cuotas de cada pedido. El BCRA calculó una deuda promedio de $900.000 por persona y reveló que la cantidad de deudores creció un 122% en 2025.
Carlos Cruz, referente salteño de ASIMM, relativizó las tasas del 700%, pero confirmó el mecanismo más crudo: “La aplicación sabe que el compañero tiene la obligación de pagar y lo hace trabajar más”. Primero, la aplicación decide quién recibe un pedido. Después, calcula cuánto cobrará por hacerlo. También mide las horas de conexión, las entregas aceptadas, la productividad y la calificación de los clientes. Ahora, además, puede prestarle dinero al trabajador y descontarle la deuda de cada comisión. El repartidor trabaja para la plataforma, pide un crédito a la misma empresa y necesita continuar conectado para pagárselo. La aplicación administra los dos lados del mostrador y prácticamente no corre riesgos: conoce los ingresos del trabajador, controla la asignación de viajes y puede cobrarse directamente de cada entrega. “Mirá lo que es el algoritmo. ¿A dónde te lleva? A que trabajes más para sacar más plata y pagar”, describió Carlos Cruz, representante salteño de la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM), en diálogo con Nuevo Diario. Su análisis se conoció después de que un informe del Banco Central expusiera el fuerte crecimiento del endeudamiento entre trabajadores de las aplicaciones. El saldo promedio de los monotributistas vinculados con la economía de plataformas ya rondaba los $900.000 al cierre de 2025. La cantidad de deudores creció un 122% durante ese año. La cifra se suma a una expansión del 177% registrada entre 2023 y 2024. No se trata, por lo tanto, de un fenómeno aislado, sino de una nueva forma de dependencia dentro de una actividad marcada por la informalidad.
La empresa que paga, también presta
Para muchos repartidores, la bicicleta o la motocicleta no es solamente un vehículo. Es la herramienta que define si pueden salir a trabajar. Una rotura, un problema mecánico o la necesidad de reemplazarla puede dejarlos sin ingresos de un día para otro. Sin recibo de sueldo ni historial crediticio suficiente, una parte de estos trabajadores queda fuera del sistema bancario. Es allí donde aparecen las propias aplicaciones, que comenzaron a ofrecerles préstamos para comprar o reparar sus vehículos, afrontar gastos o sostener su actividad. Las plataformas presentan estos créditos como una herramienta de inclusión financiera. Los gremios, en cambio, advierten que el préstamo fortalece el poder de empresas que ya controlan prácticamente todos los aspectos de la jornada laboral. “PedidosYa vio que podía hacer un negocio con los trabajadores”, sostuvo Cruz. El referente explicó que la compañía también ofrece financiamiento a comercios y emprendimientos gastronómicos adheridos. “Ahora hace negocio de los dos lados: les presta plata a los trabajadores y también a los emprendedores y empresarios gastronómicos”, señaló. Según informó PedidosYa, desde 2022 ofrece préstamos a comercios y desde 2024 incorporó líneas para repartidores. La empresa aseguró haber entregado 57.000 créditos por un total de 84 millones de dólares. El 54% estuvo destinado a establecimientos adheridos. En el caso de los repartidores, los préstamos son otorgados a seis meses y, de acuerdo con la compañía, no pueden superar el equivalente al 30% de sus ingresos.
La deuda ya ronda los $900 mil
El Banco Central analizó el fenómeno dentro de su informe sobre proveedores no financieros de crédito. Allí incluyó a las plataformas que, sin ser bancos, utilizan los datos generados por sus propias aplicaciones para determinar quién puede recibir dinero. El sistema reemplaza el scoring bancario tradicional por un puntaje construido con información laboral: antigüedad en la plataforma, cantidad de pedidos aceptados, calificación de los usuarios y horas de conexión. Según el informe, el 54% de quienes tomaron estos préstamos fueron considerados trabajadores independientes. Ese grupo concentró más del 62% del saldo otorgado. “El financiamiento se destina principalmente a la propia base de trabajadores”, concluyó el Banco Central. También indicó que el 70% de esta deuda está en manos de personas menores de 40 años. Quienes dependen exclusivamente de las aplicaciones son los más expuestos. Los trabajadores que utilizan el reparto como una fuente complementaria de ingresos suelen contar con otras alternativas de financiamiento. Para quienes viven de cada entrega, en cambio, la oferta de la aplicación puede transformarse en una de las pocas puertas disponibles.
Sólo para los que más trabajan
Cruz explicó que el crédito no está disponible para todos. La posibilidad de solicitarlo queda atada al ranking interno de la plataforma. “Solamente acceden los que están en ranking 1. A los del ranking 2, 3, 4 o 5 no les aparece la oferta”, afirmó. Los mejor posicionados son quienes acumulan más horas, mantienen niveles altos de aceptación de pedidos y se conectan durante los momentos de mayor demanda. Es decir, el préstamo se ofrece principalmente a quienes demuestran una mayor disponibilidad para trabajar. Incluso dentro del ranking más alto, el monto puede variar según la cantidad de horas de conexión. “Hay compañeros que se loguean cuatro u ocho horas y otros que se loguean 12 o 15 horas por día. A esos últimos les dan más monto porque saben que trabajan más, tienen más gastos y también generan más ingresos”, detalló Cruz. Según la información recabada por ASIMM entre repartidores salteños, los préstamos ofrecidos a los trabajadores no superarían el millón de pesos. La cifra depende de la antigüedad de la cuenta, la productividad y la actividad registrada. El mismo algoritmo que mide cuánto trabaja una persona es el que decide cuánto puede prestarle. Una vez aceptado el préstamo, la deuda comienza a condicionar la jornada. La cuota puede descontarse automáticamente de las comisiones generadas con cada entrega.
Cruz describió cómo cambia la asignación de pedidos cuando la plataforma sabe que un trabajador tiene una deuda pendiente. “Al que está en ranking 1 y tiene un préstamo, PedidosYa le pasa viajes porque sabe que ese compañero tiene la obligación de pagar”, aseguró. “Si no pagás, no te pasan viajes. Entonces terminás trabajando más para sacar más plata y poder pagar”, resumió.



