La UTA reclama una deuda salarial a SAETA y analiza medidas de fuerza si no hay respuesta

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional Salta se declaró en estado de alerta y movilización por una deuda salarial que, según el gremio, mantiene pendiente SAETA con los trabajadores del sistema de transporte.
El reclamo corresponde a una diferencia salarial de los meses de enero y febrero que debía abonarse antes del 31 de mayo. Según explicó el secretario de Prensa de la UTA Salta, Gerónimo Requena, se trata de un compromiso previamente acordado y no de una nueva negociación salarial.
“Lo que nosotros estamos reclamando es una diferencia que había quedado pactada en el acuerdo de paritarias sobre los meses de enero y febrero. Es una deuda de aproximadamente entre 120.000 y 130.000 pesos por compañero, dependiendo de la antigüedad”, señaló el dirigente.
De acuerdo con Requena, el pago debía realizarse el 30 de mayo. Sin embargo, al tratarse de una fecha no hábil, el gremio decidió esperar hasta este lunes para verificar si se efectiviza el depósito.
La situación se tensó luego de una reunión mantenida el viernes entre el secretario general de la UTA Salta, Pedro Fernando Cruz, y autoridades de SAETA.
Según el vocero sindical, durante ese encuentro la empresa informó que no contaría con los recursos necesarios para afrontar el pago. “Nos dijeron que no había plata y que no había posibilidad de reunir ese monto para cumplir con el pago efectivo a los compañeros”, afirmó.
Ante este escenario, la organización gremial difundió un comunicado para informar a los trabajadores sobre el estado de las negociaciones y anticipó que evaluará acciones si la deuda no se cancela.
“Vamos a esperar durante la mañana para ver si se comunica gente del Gobierno o de SAETA. Si no se concreta el pago, tendremos que analizar qué medidas vamos a llevar adelante”, sostuvo Requena.
Preocupación por la suspensión de los servicios nocturnos
En paralelo al reclamo salarial, la UTA expresó preocupación por la decisión empresarial de suspender los servicios nocturnos del transporte urbano.
No obstante, el gremio aclaró que la medida no fue impulsada por los trabajadores ni responde a un conflicto sindical. “Esa decisión obedece a los empresarios. Nosotros observamos con preocupación qué es lo que sucede, pero mientras no se toque al personal, nos mantenemos expectantes”, explicó el dirigente.
Desde la organización señalaron que los choferes que actualmente cumplen tareas durante la noche deberán ser reubicados en otros turnos para garantizar el cumplimiento de sus jornadas laborales y evitar perjuicios económicos.
El gremio rechaza posibles despidos
La principal preocupación de la UTA pasa por las consecuencias que la reorganización del servicio pueda tener sobre las fuentes laborales.
En ese sentido, Requena advirtió que el sindicato no permitirá despidos ni reducciones de personal derivados de los cambios operativos que implementen las empresas.
“Mientras que no se toque el personal, seguimos observando. Pero en cuanto tengamos conocimiento de que las empresas quieran dejar compañeros afuera, vamos a tener que salir al cruce porque tampoco vamos a permitir eso”, afirmó.
Mientras continúa la espera por una definición sobre el pago de la deuda salarial, el gremio mantiene el estado de alerta y no descarta adoptar medidas de fuerza que podrían afectar la prestación del servicio de transporte en el área metropolitana de Salta.



