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Posibles incendios intencionales y repetidos generan sospechas en Cafayate

Este fin de semana, el siniestro se registró en inmediaciones del aeródromo y la zona de los paneles solares.

Bomberos confirmaron que el origen fue intencional y una bombera sufrió quemaduras leves. Cafayateños alertaron a Nuevo Diario que no sería un hecho aislado y pidieron investigar posibles intereses sobre la tierra.

Un nuevo incendio volvió a encender las alarmas en Cafayate, no sólo por el avance del fuego sobre una zona de alto valor ambiental, sino también por las sospechas que comenzaron a circular entre vecinos del lugar. Según confirmaron desde Bomberos, el origen del siniestro sería intencional, ya que en el área afectada se encontraron troncos cortados con motosierra e indicios compatibles con una quema provocada. El incendio se desarrolló en la zona de los paneles solares, en inmediaciones del aeródromo de Cafayate y cerca del barrio Pueblo Nuevo. El fuego continuaba activo en la denominada cabeza del incendio, aunque las autoridades aclararon que no existía riesgo directo para personas ni estructuras. Sin embargo, el daño ambiental ya preocupa a la comunidad, especialmente porque el sector forma parte de una de las últimas áreas de bosque nativo de algarrobo que quedan en la zona.

Vecinos cafayateños alertaron a Nuevo Diario que el episodio les resulta “muy raro” por haberse producido en el mismo sector donde ya se habían registrado otros focos días atrás. En particular, recordaron que el anterior incendio ocurrió el 14 de mayo y señalaron que la reiteración en una misma zona despierta sospechas sobre posibles intereses vinculados al uso futuro de esas tierras. “Es muy raro que insistan en el mismo lugar. Pareciera provocado para vender la tierra o hacer alguna obra del Gobierno, como el aeropuerto internacional que prometió Scioli”, advirtió una fuente local a este medio. La preocupación vecinal apunta a que los incendios podrían estar funcionando, directa o indirectamente, como una forma de degradar el territorio para habilitar otros destinos sobre áreas de valor ambiental.

La sospecha todavía no fue confirmada oficialmente y deberá ser materia de investigación. No obstante, los vecinos remarcan que este tipo de episodios se volvieron recurrentes en Cafayate y que el deterioro del bosque nativo avanza sin controles efectivos. “Es moneda corriente este tipo de daño al único bosque de algarrobo que queda. Debe quedar apenas un 10% del bosque nativo”, señalaron.

En ese marco, también cuestionaron la ausencia de respuestas por parte de las áreas ambientales. “Medio Ambiente municipal no existe, el provincial menos, y la Policía nunca encuentra nada”, expresaron, al reclamar que se investigue a fondo el origen del fuego y las posibles responsabilidades. Para los vecinos, las bajas temperaturas registradas en la zona refuerzan la hipótesis de que el incendio “no se hizo solo”.

Bomberos afectados y una mujer con quemaduras leves

Durante el operativo, al menos tres bomberos debieron abandonar la zona de trabajo luego de que un cambio repentino en la dirección del viento los encerrara entre las llamas. Como consecuencia, sufrieron lesiones leves. Una mujer bombera presentó quemaduras, aunque se informó que se encuentra fuera de peligro. El cambio del viento también obligó al personal a abandonar parte del equipamiento en el lugar, siguiendo los protocolos de seguridad. Posteriormente, los elementos fueron recuperados, restituidos y acondicionados para continuar con las tareas.

Desde el cuartel confirmaron que, pese a la gravedad del episodio, el parte de salud de los bomberos afectados es favorable. Tras un breve descanso, las dotaciones tenían previsto regresar al terreno para continuar con los trabajos de contención y enfriamiento.

En medio del despliegue, desde el cuartel San Juan de Dios se pidió colaboración a la comunidad con alimentos y agua para asistir a los bomberos y brigadistas que trabajaban en la zona. La solicitud expuso nuevamente las dificultades que enfrentan las instituciones voluntarias, que deben afrontar con recursos propios parte de los costos operativos, el mantenimiento de equipos y la alimentación de las dotaciones.

La situación generó malestar entre vecinos, que reclamaron mayor presencia del Estado municipal y provincial, tanto para asistir a quienes combaten el fuego como para prevenir nuevos ataques al ambiente. El pedido central es que no se trate este incendio como un hecho aislado, sino como parte de una secuencia que podría esconder intereses económicos o territoriales.

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