Advierten que los clubes de barrio atraviesan una situación crítica y temen por su continuidad
El presidente de la Federación Salteña de Fútbol expresó su preocupación por el impacto del aumento de los costos y la caída de los aportes que sostienen a las instituciones deportivas. Aseguró que muchos clubes están en riesgo y pidió a la comunidad no ser indiferente ante una realidad que afecta a miles de niños y familias.
El presidente de la Federación Salteña de Fútbol, Osvaldo Romano, lanzó una fuerte advertencia sobre la delicada situación económica que atraviesan los clubes de barrio y aseguró que muchas instituciones se encuentran en riesgo de cerrar sus puertas ante el incremento de los costos y la disminución de los recursos que históricamente permitieron sostener su funcionamiento.
A través de una publicación difundida en sus redes sociales, el dirigente describió un escenario cada vez más complejo para las entidades deportivas, a las que definió como espacios fundamentales de inclusión social y formación de valores.
“La triste realidad amenaza a las instituciones intermedias, en especial a los clubes de barrio, donde la prioridad la tienen los niños“, expresó, al tiempo que señaló que, pese a la desaceleración de la inflación, los gastos vinculados a impuestos, tarifas y mantenimiento continúan en aumento.
Crisis económica
En su mensaje, sostuvo que la situación económica también golpea a quienes sostienen el trabajo cotidiano de las instituciones. Según indicó, muchos dirigentes comienzan a alejarse de los clubes debido a sus propias dificultades financieras, mientras que los aportes de socios, colaboradores y comerciantes se reducen por la pérdida del poder adquisitivo.
“Los sponsoreos desaparecieron y mucho más en los clubes chicos“, afirmó, y agregó que incluso las colaboraciones de los padres para ayudar al pago de entrenadores se ven afectadas porque los ingresos familiares ya no alcanzan para afrontar ese tipo de gastos.
El titular de la Federación también señaló que las tradicionales estrategias de financiamiento, como rifas o bonos contribución, dejaron de ser una herramienta eficaz. “Ya nadie compra, no porque no quiera ayudar, sino porque la triste realidad nos dice que no tiene para comprar”, manifestó.
Rol social
En ese contexto, destacó el rol social que cumplen los clubes barriales y advirtió sobre las consecuencias que tendría su desaparición. “Son espacios de inclusión, motores de desarrollo local, formadores de valores y centros de cohesión comunitaria, donde se fomenta el trabajo en equipo, la disciplina, el respeto y la resiliencia“, remarcó.
Además, sostuvo que estas instituciones generan un fuerte sentido de pertenencia y representan un punto de encuentro para miles de personas, especialmente niños y jóvenes que encuentran en el deporte un ámbito de contención y desarrollo.
Pese a las dificultades, el dirigente aseguró que quienes trabajan en los clubes no están dispuestos a bajar los brazos. “No queremos darnos por vencidos y cerrar las puertas de estas instituciones”, expresó, aunque reconoció que el esfuerzo para mantenerlas abiertas es cada vez mayor.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad para acompañar a los clubes de barrio y valorar su función social. “Pedirle simplemente a la sociedad que no sea indiferente a estas instituciones. Si tienen la posibilidad, no dejen de prestar una pequeña colaboración, que para los clubes es muchísimo. El club es de todos“, concluyó.



