El Museo de Bellas Artes Lola Mora inaugura el martes, la muestra “Sinestesia”, una propuesta artística que combina pintura y música en una experiencia inmersiva.
La exposición permanecerá abierta hasta el 29 de julio, con entrada libre y gratuita, en el marco del ciclo Vacaciones en Cultura 2026.
La iniciativa reúne por primera vez en Salta a la artista española Carla Moro y al violinista, compositor y director musical Stepan Grytsay, quienes invitan al público a recorrer una exposición inspirada en la identidad y los paisajes salteños, donde ambas disciplinas dialogan de manera permanente.
Como parte de la propuesta, los viernes 17 y 24 de julio, desde las 18, se realizarán intervenciones artísticas en vivo. Durante estas presentaciones, Carla Moro pintará una obra en tiempo real mientras Stepan Grytsay compondrá e interpretará la música que acompañará cada trazo, generando una experiencia sensorial en la que imagen y sonido se fusionan.
La muestra podrá visitarse en el Museo Lola Mora, ubicado en avenida Belgrano 992.
Carla Moro, nacida en Santander, España, desarrolla una propuesta de estilo pop-cubista caracterizada por colores vibrantes y una marcada influencia de los paisajes salteños.
Por su parte, Grytsay, nacido en Kyiv, Ucrania, y radicado en Salta desde la infancia, cuenta con una destacada trayectoria internacional como violinista y director musical, incluyendo su participación en el espectáculo sobre hielo CRYSTAL, del Cirque du Soleil.
Con “Sinestesia”, ambos artistas ofrecen una propuesta inédita en la provincia que busca acercar al público a una nueva forma de experimentar el arte, integrando pintura y música en un mismo lenguaje creativo.
Prohibido pasar. Títeres
La Usina Cultural será sede de tres funciones de Prohibido pasar, un espectáculo destinado a toda la familia que se presentará el 14, 16 y 20 de julio, a las 15, en el salón de usos múltiples del espacio ubicado en España 98. Las entradas ya pueden adquirirse de manera anticipada a través del sitio web oficial. La propuesta invita al público a reflexionar, desde el humor y el juego, sobre las prohibiciones arbitrarias y la importancia de cuestionarlas de manera colectiva. A lo largo de la obra, los personajes atraviesan un proceso de transformación que los lleva de la obediencia a la construcción de nuevas formas de convivencia. La puesta combina diferentes lenguajes escénicos, entre ellos clown, títeres de papel, ilustraciones kamishibai y actuación, para ofrecer una experiencia dinámica.



