La comunidad diaguita en Amblayo, busca reactivar planta solar
El cacique de la Comunidad Diaguita en Amblayo, corazón del valle Calchaquí, anunció nuevas gestiones para retomar dos proyectos para el futuro de la localidad: el reemplazo de la usina a gasoil por energía solar y la apertura de un camino hacia Puente Morales.
La Comunidad Diaguita de Amblayo trabaja para reactivar dos obras consideradas estratégicas para el desarrollo de la localidad: la construcción de una planta de paneles solares que reemplace la actual usina a motor y la apertura de un camino que conecte el pueblo con Puente Morales, reduciendo significativamente la distancia hacia San Carlos.
El cacique de la comunidad explicó que ambos proyectos se encuentran en distintas etapas, aunque sostuvo que existe un escenario favorable para retomar las gestiones y avanzar en iniciativas que, según afirmó, podrían transformar la realidad económica y social de la zona
Buscan reemplazar la usina por energía solar
Uno de los principales objetivos de la comunidad es dejar atrás el actual sistema de generación eléctrica, que funciona mediante motores alimentados con gasoil.
Si bien reconoció que la usina representó un avance importante cuando fue instalada, el referente indígena consideró que el contexto actual exige apostar por tecnologías más limpias y sustentables.
“En su momento fue una maravilla que una comunidad tan pequeña tuviera electricidad, pero hoy los tiempos cambiaron. Necesitamos modernizarnos y dejar de contaminar con motores que funcionan a gasoil”, expresó.
El cacique explicó que el humo generado por la usina afecta a las viviendas y a las fincas cercanas, impulsado por el viento, por lo que considera prioritario avanzar hacia una planta fotovoltaica. El proyecto había comenzado a gestionarse años atrás, pero quedó paralizado durante la gestión nacional anterior debido a las dificultades para importar los componentes necesarios.
Ahora, adelantó que buscará reactivar la iniciativa mediante gestiones conjuntas con el senador provincial Rolando Guaimás, con quien aseguró mantener un diálogo permanente.
“El proyecto quedó en stand-by porque no se podían importar los equipos. Vamos a intentar retomarlo en esta nueva etapa para que vuelva a ser una obra prioritaria para Amblayo”, señaló.
Una ruta que cambiaría la conectividad
La otra obra que la comunidad considera fundamental es la apertura de un camino que uniría Amblayo con Puente Morales.
Según explicó el cacique, el proyecto fue estudiado hace varios años por técnicos de Vialidad Provincial junto con integrantes de la comunidad, quienes colaboraron durante los relevamientos de campo.
Los especialistas analizaron las características geológicas del terreno y concluyeron que las dificultades existentes pueden resolverse con la tecnología disponible en la actualidad.
“Lo que queda ahora es una decisión política”, afirmó. De concretarse, la nueva traza permitiría reducir el recorrido hacia San Carlos a aproximadamente 30 kilómetros y ofrecería una vía alternativa para la circulación dentro de los Valles Calchaquíes.
El dirigente sostuvo que esta conexión mejoraría la comunicación entre distintas localidades de la región y favorecería el transporte de personas y mercaderías.
La infraestructura debe ir acompañada de desarrollo
Sin embargo, el cacique advirtió que las obras de infraestructura, por sí solas, no garantizan el crecimiento de la comunidad.
En ese sentido, planteó la necesidad de acompañar estos proyectos con políticas de capacitación destinadas a preparar a los vecinos para el desarrollo del turismo.
“Si mañana pasan cien vehículos por día, la comunidad tiene que estar preparada para ofrecer comida, servicios y atención a los visitantes”, sostuvo.
También reclamó la reactivación de la planta quesera de Amblayo, actualmente fuera de funcionamiento, y mayor asistencia para los productores caprinos.
El propio cacique explicó que vive de la producción de cabras y de la elaboración de queso artesanal, por lo que considera indispensable fortalecer al sector mediante el acceso a semillas, tecnología y herramientas que permitan mejorar la producción. “Este valle tiene un enorme potencial. Uno siembra y produce. Lo que necesitamos es el acompañamiento del municipio, de la Provincia o de quien corresponda para aprovechar todo lo que tenemos”, expresó.



