Empresas de transporte advierten que tienen combustible para 6 días
La situación financiera del transporte metropolitano de Salta entró en una zona crítica. Las empresas subconcesionarias denunciaron que SAETA mantiene pendiente el 80% de los pagos correspondientes a julio y adeuda la totalidad de agosto, una demora que, según señalaron, les impide afrontar los costos necesarios para sostener normalmente la prestación.
La advertencia fue formalizada mediante una nota dirigida al director de SAETA, Claudio Mohr, que ingresó al organismo el martes 1 de septiembre a las 16.45. En el documento, las empresas afirmaron que atraviesan una situación financiera y operativa de “extrema complejidad” debido al incumplimiento de los pagos en tiempo y forma.
El principal problema es la compra de combustible. Las prestatarias aseguraron que actualmente cuentan con gasoil suficiente para cumplir durante seis días con las órdenes de servicio establecidas por SAETA. Una vez agotada esa disponibilidad, advirtieron que no estarán en condiciones de garantizar la continuidad de los recorridos si no reciben los fondos adeudados.
Una deuda que compromete la prestación
De acuerdo con lo planteado por las empresas, el conflicto no responde a una eventual falta de combustible en el mercado, sino a la ausencia de liquidez para poder adquirirlo. El atraso también afecta el cumplimiento de otros compromisos operativos indispensables para mantener en funcionamiento las unidades y cubrir las frecuencias previstas.
“Disponemos de los medios suficientes —combustible gasoil— para la prestación del servicio de acuerdo con las pautas establecidas por SAETA mediante las correspondientes órdenes de servicio para los próximos seis días”, señalaron las subconcesionarias en la presentación.
En la misma nota dejaron asentado que, vencido ese plazo, quedarán imposibilitadas de asegurar la continuidad de los servicios. Por ese motivo, solicitaron de manera urgente la cancelación de los certificados adeudados para recuperar el flujo financiero y evitar que la crisis termine afectando directamente a los pasajeros.
La presentación lleva la firma de representantes de distintas empresas que integran el sistema metropolitano y constituye una advertencia formal sobre el riesgo operativo que enfrenta el transporte público. El reclamo apunta a que SAETA regularice los pagos antes de que las reservas de combustible se agoten y comiencen a registrarse problemas en las frecuencias o interrupciones en los recorridos.


