Quinto retroceso interanual consecutivo en las ventas por el Día de la Madre
El Día de la Madre dejó una postal que se repite cada vez con mayor frecuencia en los comercios argentinos: vidrieras repletas de promociones, descuentos y facilidades de pago, pero consumidores que calculan cada peso antes de decidir una compra.
Lejos del movimiento comercial que históricamente caracteriza a esta celebración, las ventas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 1,4% respecto de 2025, medidas a precios constantes, y acumularon su quinto retroceso interanual consecutivo para esta fecha. Los datos surgen del relevamiento difundido este domingo por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que confirmó la persistencia de un mercado interno condicionado por la pérdida de capacidad de compra de los hogares y la necesidad de ajustar los gastos, incluso cuando se trata de celebraciones familiares. El ticket promedio se ubicó en $63.197, aunque con diferencias significativas entre los rubros. Las opciones de financiación y los descuentos permitieron sostener cierta actividad, pero no lograron revertir una tendencia en la que los consumidores priorizaron regalos económicos y evitaron comprometerse con compras de mayor valor.
Las promociones sostuvieron las ventas, pero recortaron las ganancias
Uno de los aspectos más relevantes del informe es que las estrategias comerciales dejaron de funcionar exclusivamente como incentivos para aumentar las ventas y pasaron a convertirse en herramientas necesarias para sostener la actividad cotidiana. Las cuotas sin interés, las promociones bancarias, los descuentos por pago al contado y las ofertas especiales resultaron determinantes para concretar operaciones. Sin embargo, buena parte de esos beneficios fue absorbida por los propios comerciantes, que resignaron márgenes de rentabilidad para mantener el movimiento de sus negocios. La dificultad para acceder al crédito también condicionó el comportamiento de los consumidores. Los comerciantes detectaron restricciones en los límites disponibles de las tarjetas y una mayor resistencia a adquirir productos costosos, una situación que se reflejó especialmente en electrodomésticos, tecnología y calzado.
Una celebración que ya no alcanza para cambiar el mes
El relevamiento también puso en evidencia el impacto limitado de una fecha que tradicionalmente representaba una oportunidad importante para mejorar la facturación. El 39,9% de los comercios consultados consideró que el Día de la Madre tuvo una incidencia moderada sobre sus ventas mensuales, mientras que otro 31,7% reconoció que contribuyó a sumar operaciones, aunque sin modificar sustancialmente el panorama general. En tanto, el 19,3% aseguró que la celebración no produjo ningún impacto significativo y apenas el 9% la identificó como un factor decisivo para impulsar la actividad. Las expectativas tampoco mostraron un escenario alentador. Si bien el 51,3% de los negocios obtuvo resultados similares a los previstos, el 32,5% vendió menos de lo esperado y solamente el 16,2% logró superar sus estimaciones. Los números reflejan que, aun tratándose de una fecha de fuerte arraigo cultural y comercial, las posibilidades de consumo están cada vez más atravesadas por las restricciones económicas de las familias.
Electrodomésticos, perfumería y tecnología, entre los más perjudicados
De los seis rubros analizados por CAME, cuatro registraron caídas interanuales y apenas dos consiguieron resultados positivos. El sector de electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video encabezó las pérdidas, con una contracción del 3,6%. Las compras se concentraron principalmente en pequeños aparatos, mientras que los artículos de mayor tamaño quedaron relegados por su precio y las dificultades de financiación. Cosméticos y perfumería retrocedieron un 3,2%, pese a registrar el ticket promedio más elevado del relevamiento, de $88.000. A las limitaciones presupuestarias se sumaron las condiciones climáticas adversas, que redujeron la circulación de clientes en distintos centros comerciales durante las jornadas previas. Los accesorios tecnológicos y celulares también perdieron un 3,2%. En este segmento, los consumidores optaron por auriculares, fundas y otros dispositivos accesibles, postergando la renovación de teléfonos y equipos más costosos. Por su parte, calzado y marroquinería experimentaron una disminución del 2,2%, con una mayor demanda de productos de uso cotidiano y accesorios pequeños.
En contraste con las dificultades del resto de los sectores, las librerías registraron un crecimiento interanual del 3,4%, convirtiéndose en el rubro con mejor desempeño durante la celebración. Con un ticket promedio de $37.638, el más bajo de los seis sectores relevados, los libros aparecieron como una alternativa relativamente accesible para quienes buscaban hacer un regalo sin comprometer demasiado su presupuesto.
El balance del Día de la Madre deja una advertencia para el comercio minorista: las fechas especiales ya no garantizan una recuperación de las ventas y las estrategias promocionales tienen cada vez menos capacidad para contrarrestar las restricciones presupuestarias de los hogares.


