Acto con el embajador de Palestina en Zárate desató fuertes críticas contra el peronismo
Un encuentro multisectorial realizado el pasado miércoles en el Concejo Deliberante de Zárate con el embajador de Palestina en la Argentina, Riyad Alhalabi, generó una ola de repudios contra el peronismo bonaerense.
La actividad, bajo la consigna “Alto al Genocidio en la Palestina Ocupada por el Sionismo Israelí”, contó con la participación de organizaciones sindicales, políticas, sociales y culturales de la ciudad y fue impulsada por el escritor argentino-palestino Gustavo Rojana.
El evento recibió el respaldo del presidente del Concejo Deliberante de Zárate, Leandro Matilla, referente del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Axel Kicillof. Su decisión de ceder el Salón de Sesiones se produjo después de que el intendente Marcelo Matzkin no otorgara ningún espacio municipal para la actividad, pese a los distintos pedidos formulados por los organizadores.
La exposición
Durante su exposición, Alhalabi repasó el contexto histórico del conflicto palestino, desde la Nakba de 1948 hasta la ocupación de 1967 y las posteriores políticas de colonialismo y desplazamiento forzoso. El diplomático sostuvo que Israel “tiene quien lo proteja: Estados Unidos” y calificó al país conducido por Benjamin Netanyahu como el “hijo malcriado de la comunidad internacional”, al tiempo que reclamó terminar con los asentamientos de colonos en Gaza y Cisjordania.
El embajador también proyectó material audiovisual sobre la situación humanitaria en la Franja de Gaza, a la que calificó como un genocidio, y advirtió que, incluso bajo un escenario de cese del fuego, la población civil continúa padeciendo la falta de alimentos, agua y asistencia médica, especialmente niños y mujeres.
El acto no tardó en generar repercusiones políticas. La diputada Sabrina Ajmechet cuestionó públicamente la colocación de la bandera palestina en el estrado principal del recinto, un lugar que, según sostuvo, debería estar reservado exclusivamente para la bandera argentina. El ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro fue aún más duro y calificó al encuentro de “antiisraelí y antisemita”, apuntando directamente contra la gestión de Kicillof.
El propio organizador, Gustavo Rojana, expresó su malestar por la ausencia de funcionarios municipales en la recepción del embajador, a la que consideró una descortesía protocolar motivada por diferencias políticas. El episodio dejó en evidencia las tensiones internas dentro del peronismo bonaerense respecto a cómo posicionarse públicamente frente al conflicto en Medio Oriente.
Fuente: Infobae



